La forma más eficiente de convertir agua salada en potable

El disulfuro de molibdeno es más eficiente que el grafeno para convertir agua salada en agua potable a través de la ósmosis inversa. La forma más eficiente de convertir agua salada en potable

 

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El agua es una de las principales causas de conflicto en el mundo. Muchas guerras se han librado con el objetivo de asegurar el acceso al preciado recurso hídrico, y probablemente muchas más guerras sean libradas en las próximas décadas. De acuerdo con elDepartamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, debido al escenario de cambio climático actual, en el año 2030 cerca de la mitad de la población mundial vivirá en zonas con escasez de agua.

Esto es curioso en un planeta donde el agua representa más del 70% de la superficie (pero menos del 0.1% de la masa del planeta). De la masa total de agua presente en el planeta, más del 95% corresponde a agua salada. Por ello, una solución a la escasez de agua para la población mundial sería convertir el agua de mar en agua potable. Sin embargo, dado el nivel actual de la tecnología disponible, el proceso es demasiado caro.

El método más eficiente en cuanto a energía disponible en la actualidad es la ósmosis inversa, aunque la tecnología aún presenta serias limitaciones. El proceso consiste en el uso de dos cámaras separadas por una membrana que tiene agujeros tan pequeños que solo permiten el paso de moléculas de agua. Se aplica presión al agua salada, y la sal y otras impurezas son retenidas mientras que solo el agua pura pasa a la otra cámara. El problema con la ósmosis inversa es que al nivel microscópico las membranas son muy gruesas, por lo que se requiere más energía para empujar el agua a través de los filtros y hay mayores probabilidades de bloqueos.

La ciencia sigue buscando formas más eficientes de convertir agua salada en agua potable. Un equipo de investigadores de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign ha desarrollado un nuevo filtro para realizar ósmosis inversa de una forma más barata y más eficiente que los filtros actuales. De acuerdo con un artículo publicado en Nature Communications, los investigadores crearon una lámina de disulfuro de molibdeno (MoS2) de una sola capa con nanoporos. El ancho de la lámina es de un nanómetro (la mil millonésima parte de un metro). Si bien la membrana de MoS2 es más gruesa que una membrana de grafeno (consistente en una sola capa de átomos de carbono), se desempeña mejor que esta, ya que presenta una mayor resistencia física a la presión y su manufactura es más fácil.