La crisis del agua en Masaya (Ni)

Menos de la mitad de la población del municipio de Masaya tiene acceso a agua potable. Según datos de la filial de la Empresa de Acueductos y Alcantarillados, Enacal, de los 140,000 habitantes de esta ciudad –situada geográficamente 28 kilómetros al suroeste de Managua– solo 37,300 reciben agua en sus domicilios.

 

639x360_1367462010_MONIMBO 2Xiomara Potosme, delegada de Enacal, precisa que la mayoría de los abonados de la aguadora se concentran en la cabecera departamental de Masaya, para un total de 20,700 beneficiarios. La cobertura total en el departamento de Masaya la estima en 37,300 habitantes, lo que evidencia la crisis que padecen por la falta de agua las poblaciones de esos territorios.

En el caso de la cabecera departamental, la delegada de Enacal reconoció que existe deficiencia en el servicio de agua potable, pero al evaluarse no se pone tan mala nota: “Si tuviésemos que evaluar del 1 al 10 cómo es el servicio del agua en Masaya, podemos estar en un rango de siete”, comentó la funcionaria, tras reconocer en el barrio Monimbó, así como en los barrios de la periferia y en el Héroes y Mártires, es donde más padecen por el deficiente abastecimiento.

Monimbó con sed

La familia de Roberto Carlos López Vásquez lleva ocho meses consiguiendo con dificultad el agua que necesita. En el barrio Monimbó solo reciben agua domiciliar tres veces a la semana y en horas de la madrugada.

“Nos tenemos que levantar oscuro acarreando en el sector de abajo, la gente a veces nos la regala, si no, compramos el barril entre C$25 y C$40”, indicó el afectado.

Doña Lilliam Dávila, otra habitante del mismo barrio, se declaró indignada porque además de los problemas que enfrentan para tener agua, asegura que los recibos por el servicio les siguen llegando tal como si el abastecimiento fuera ininterrumpido.

“Esto es inaguantable, tengo que levantarme por las madrugadas, y hay días que el agua no aparece”, expresó la perjudicada.

Sistema de abastecimiento

Enacal dispone en Masaya de 11 pozos, desde los cuales se bombea el agua a una presión de 90 a 100 PSI (por sus siglas en inglés Pound-force/sqareinch), para alimentar la red que está instalada en los barrios de la ciudad.

De acuerdo con la delegada de Enacal, tienen “un 80% de cobertura de agua potable y el 40% en alcantarillado”.

Explicó que los barrios que no tienen problemas por el desabastecimiento de agua son los situados en el centro de la cabecera departamental, hablamos del 50% de los abonados, que reciben el servicio de 20 a 24 horas; un 40% tiene el servicio de agua en sus hogares durante ocho y 16 horas al día, y, un 10%, de dos a cuatro horas, de acuerdo con Potosme.

Según la delegada, el desabastecimiento de agua en Masaya también obedece al mal uso del recurso y al fraude de muchos pobladores. Comentó que las conexiones ilegales agrandan el desabastecimiento, lo mismo que las fugas domiciliares y los medidores en mal estado.

Los “No pago” afectan servicio

La delegada de Enacal filial Masaya reveló que los masayas adeudan unos C$37 millones a la empresa.

Dijo que el monto de la deuda se incrementa mensualmente, ya que no logran recaudar el consumo. “Se facturan C$5.5 millones; se recaudan C$3.5, y solo en pago de energía se paga C$8 millones”, precisó la funcionaria, con el fin de exponer el serio problema que enfrentan para cubrir los gastos operativos en este departamento.

Aseguró que la institución maneja una política de flexibilidad con los usuarios en mora, y parte de eso son los planes de

reestructuración de deudas para quienes acumulan facturas desde 2008.

A ese grupo se les programa pagar el 25% de la deuda, y a quienes deben desde 2009 se les perdona la mitad de la deuda.

En el caso de quienes tiene mora entre 2010 y lo que va de 2013, la empresa les propone arreglos de pago por 24 meses, pagando el 10% del total de lo adeudado. El objetivo es recuperar la cartera que les limita sus operaciones.

Solución a la vista

En marzo de este año se informó de un proyecto de agua potable que pondría fin a las limitaciones de abastecimiento.

Con una inversión de US$39 millones proyectan construir 10 pozos y tanques de almacenamiento con capacidad de dos millones de galones de agua, además de la instalación de 50 kilómetros de tuberías.

El proyecto fue anunciado a inicios de marzo, y según se dijo contará con el respaldo económico de la Cooperación para Agua y Saneamiento del Gobierno de España y del Banco Centroamericano de Integración Económica.

Nindirí en una búsqueda infructuosa

Nindirí, municipio, localizado al sur de la cabecera del departamento de Masaya, y a unos 26 kilómetros de Managua, desde hace años padece serios problemas de acceso al agua, y hasta ahora no han corrido con la suerte de encontrar una fuente apta para el consumo, con la capacidad para abastecer a sus casi 30,000 habitantes.

La alcaldesa Clarissa Vivas trabaja desde hace cuatro años con esa meta. Se invirtió en la excavación de un primer pozo con capacidad para 540 galones por minuto, pero al hacerle pruebas al líquido, estas revelaron que no era idóneo para el consumo.

Se realizó la perforación de un segundo pozo, cuyas paredes al momento de la excavación se desplomaron.

Según la alcaldesa, parte de las 17 comarcas de Nindirí sufren por falta de agua, porque “(en) muchas de las que son abastecidas por Enacal Managua, como Veracruz, donde hay baterías de pozos, estas van hacia Managua”.

Detalló que como respuesta a la situación la alcaldía envía pipas con agua a sitios como Piedra Menuda, Buena Vista y Valle del Volcán. “Los líderes (comunitarios) han hecho enlaces con Enacal, los que también están llevando las pipas, pero esa no es la solución”, reconoció.

Afirmó que “pretenden” abrir pozos que “van a solucionar el problema” pero solo adelantó que sostendrán una reunión con funcionarios de Enacal de Masaya.

Comités de Agua en el departamento

En el departamento de Masaya existen los Comités de Agua Potable y Saneamientos, CAPS, a través de los cuales los pobladores de algunas comarcas están resolviendo la falta de abastecimiento.

Actualmente, los CAPS funcionan en La Pacayita, La Reforma, La Laguna, Valle de la Laguna, El Chapulín 1 y 2, Las Flores, La Poma, La Bolsa –Agua Vida–, Los 24, El Comején, La Ceibita, Las Pilas Occidentales, Las Pilas Orientales y uno que se inauguró recientemente en El Pochote.

En el municipio de Nindirí existen CAPS en Los Altos de Masaya; en Tisma, en la comarca San Ramón, en Guanacastillo, en San Joaquín, en Lomas del Gavilán. Mientras que en La Concepción, hay en sitios como San José, Los Ríos y El Arenal.

En cuanto a la calidad del agua, la funcionaria del Enacal manifestó que se realiza un monitoreo mensual y se envía al Sistema Local de Atención Integral de Masaya, donde es analizado.

Por su parte, el divulgador del Silais Masaya, Roberto Alvarado, confirmó que hay un análisis del agua que consume este departamento, que se efectúa de manera mensual, y en los municipios cada dos meses.

El Nuevo Diario