Esperó 90 años para conocer el agua potable

Los Cerritos es una comunidad ubicada en las cimas de los cerros del municipio de Darío, al oeste de la ciudad donde nació el poeta Rubén Darío. En ese lugar árido, lleno de piedras, de secos pastizales, y donde hay una marcada escasez de agua, vive María Jesús Velásquez, quien a sus 90 años ve por primera vez una instalación de agua potable en el patio de su casa.

 

639x360_1392178473_María JesusA sus 90 años, María Jesús Velásquez vio el agua potable en el patio de su casa.

 

Los Cerritos es una comunidad ubicada en las cimas de los cerros del municipio de Darío, al oeste de la ciudad donde nació el poeta Rubén Darío. En ese lugar árido, lleno de piedras, de secos pastizales, y donde hay una marcada escasez de agua, vive María Jesús Velásquez, quien a sus 90 años ve por primera vez una instalación de agua potable en el patio de su casa.

“Tengo 90 años, y desde muy chavala mi mamá me llevaba a halar agua por esos guindos, eran cuatro leguas y media (unos 12 kilómetros), solo para llegar a donde había agua, luego después de lavar y bañarse”.

Cuenta que regresaban casi al medio día, “era triste (y era) tanto el sacrificio que mi mamá se quebró un brazo cuando venía con unos cumbos llenos de agua, pero siempre me decía: ‘Algún día vamos a tener agua potable’. Murió a los 85 años, con la esperanza de que íbamos a tener agua”, recuerda.

Generaciones

Con la voz quebrantada por su edad, María Jesús Velásquez dijo que pasaron 90 años de su vida, y que durante la mayoría de ellos haló agua, pero al final vio el sueño de su madre hecho realidad.

Velásquez tuvo seis hijos y todos halaron agua. Ellos también llevaron a sus hijos a halar agua, “por eso agradezco a Dios y a quienes financiaron el proyecto, porque ahora podrán tomar agua limpia”.

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