El plan del Tajo prevé sustituir el agua del trasvase por el caudal de las desaladoras

El plan advierte de que en la zona más sensible de la cuenca se extrae el 85% de los recursos, pero sólo se genera el 45%. Zona en la que se construyó el complejo de embalses de Entrepeñas y Buendía, y que está sometida, paradójicamente, a los mismos periodos de sequía que el sur de la provincia.

desaladora-aguamargaEl borrador del plan hidrológico del Tajo ha deparado un nueva sorpresa a las comunidades de regantes de la provincia, cuya supervivencia depende de los caudales que lleguen todos los años desde la cabecera del río castellano-manchego. El Ministerio de Agricultura mantiene en vigor la cláusula que incorporó la ministra socialista Cristina Narbona en el decreto con el que modificó el Plan Hidrológico Nacional para eliminar la construcción del trasvase del Ebro, y que establece que el Tajo-Segura irá reduciendo sus aportes de caudales a Alicante y Murcia a medida que se vaya inyectando en el sistema el agua procedente de las desaladoras del Programa Agua.

En estos momentos, el Taibilla ya recibe agua desalada (prácticamente el abastecimiento de la ciudad de Alicante se cubre con caudales de la planta de Agua Amarga), y el Gobierno mantiene la intención de rentabilizar la macrodesaladora de Torrevieja (40 hm3 para riego) y la infraestructura que construye en Mutxamel, independientemente de que su gestión sea pública o privada. Los agricultores ya han trasladado su inquietud al vicepresidente Císcar y la presidenta de la Diputación, Luisa Pastor, reclamando que la eliminación de la denominada «cláusula Narbona», sea uno de los asuntos irrenunciables en la negociación del plan del Tajo.

El plan advierte de que en la zona más sensible de la cuenca se extrae el 85% de los recursos, pero sólo se genera el 45%. Zona en la que se construyó el complejo de embalses de Entrepeñas y Buendía, y que está sometida, paradójicamente, a los mismos periodos de sequía que el sur de la provincia.

Por su parte, el presidente de Asaja, Eladio Aniorte, reiteró ayer que aumentar a 400 hm3 la reservas de agua necesarias para poder trasvasar agua para consumo urbano y a 540 hm3 si es para riego, es una «losa» para Alicante. Aniorte subrayó la necesidad de regular con una ley la llegada de los caudales.

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