El placer de beber buen agua del grifo: un lujo asequible en toda España

Aunque en ciertas Comunidades Autónomas la población prefiere beber agua embotellada, lo cierto es que el agua corriente en España es potable en prácticamente el 100% de los hogares. Lo que varía es el sabor, que depende de su origen. ¿Dónde se bebe agua más agradable? ¿Cuáles son las que menos gustan? En España, cada persona consume unos 122 litros diarios de agua corriente con fines domésticos.

 

_tokio_f248c064Agua de grifo / HERALDO

 

La cifra aumenta cuando se añade el uso de agua que proviene de la ciudad y la industria. En este caso, asciende a 236 litros diarios por habitante censado.

Por ello, “el agua de grifo es el producto alimenticio que más controles pasa”, afirma Fernando Morcillo, director general de la Asociación Española de Abastecimiento de Agua y Saneamiento (AEAS). Y lo es porque está directamente relacionada con la salud humana.

La legislación española sobre el agua de consumo es muy exigente y está basada en directivas de la Unión Europea. En cada localidad se realiza un análisis completo del agua de forma rutinaria. “Pasa controles sistemáticos con una frecuencia que puede ser diaria, siguiendo numerosos parámetros de calidad”, señala Morcillo.

En España, cada vez que abrimos el grifo la responsabilidad es municipal, y cada Comunidad Autónoma recopila los datos y analiza las tendencias que le aportan sus municipios. Desde 2003, todos estos datos se recogen on line en el Sistema de Información Nacional de Agua de Consumo (SINAC), que pertenece al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (MSSSI).

Leer artículo completo en diario EL ECONOMISTA