El grave problema de los recursos hídricos del estado de Oxaca

Demandan con urgencia estrategias de Gobierno, que permitan resolver las numerosas tareas pendientes en cuanto a la utilización de los recursos hídricos.

 

 

v22012013-1La creciente demanda, así como la reducción de los caudales en ríos con sus graves consecuencias para usuarios y ecosistemas, la sobreexplotación de acuíferos con tasas superiores a la reposición natural, los problemas de contaminación y degradación de la calidad de las aguas, son desafíos que demandan con urgencia estrategias de Gobierno, que permitan resolver las numerosas tareas pendientes en cuanto a la utilización de los recursos hídricos.

Así fue establecido por la Comisión Nacional del Medio Ambiente (Conama), al remarcar que en unión de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Materiales (Semarnat) y Comisión Nacional del Agua (Conagua) se han elaborado 7 normas ambientales para el manejo del recurso hídrico oaxaqueño, y un instructivo para el establecimiento de normas secundarias de calidad ambiental para aguas continentales superficiales y marinas.

Félix Contreras Benítez, coordinador regional, señaló que actualmente en muchas áreas del estado de Oaxaca no se cumplen las pautas sostenibles para el desarrollo y uso del recurso agua, aunado a las dificultades de acceso al recurso para satisfacer necesidades básicas de un alto porcentaje de la población.

En el caso del territorio oaxaqueño, dijo, el sostenido crecimiento económico y el desarrollo social experimentado por la entidad a partir de la década de los noventa ha generado demandas sobre los recursos hídricos, demandas que superan el caudal disponible, en tanto que la relación demanda-disponibilidad se presenta substancialmente más favorable entre las regiones Sierra Norte y Valles Centrales, con la disponibilidad del recurso, que supera ampliamente las demandas.

En cuanto a la presión del medio ambiente, agregó, la experiencia indica que la gestión de los recursos hídricos pasa de una fase en la cual predominan los problemas de tipo cuantitativo a una en que la restricción principal la imponen los aspectos de calidad de las aguas y de protección del medio ambiente.

La gestión de los recursos hídricos en la entidad queda condicionada por dos temas: los requerimientos hídricos para fines ambientales y la contaminación por aguas servidas domésticas. La primera básicamente se trata de que la demanda ambiental hídrica considere el mantenimiento de caudales y niveles de acuíferos y lagos, para la protección de ecosistemas y de los valores paisajísticos y turísticos asociados.

La contaminación hídrica debe abordarse tanto desde la perspectiva de las características propias del cuerpo receptor y su vulnerabilidad, frente a la contaminación, como desde las fuentes contaminantes y su relación con los recursos afectados. En relación a la alta persistencia de la contaminación en los cuerpos acuíferos, el control está orientado a las medidas de prevención más que a las de mitigación.

Contaminación por aguas servidas domésticas: los elevados índices de cobertura de agua potable y de servicio de alcantarillado, contrastaban con el déficit generalizado de plantas de tratamiento de las aguas servidas. Las descargas de grandes caudales de aguas servidas no tratadas en puntos precisos de los sistemas hidrográficos o del litoral nacional, constituían sin lugar a dudas la principal fuente contaminante de las aguas en nuestro país.

EL DATO

>>Se han elaborado 7 normas ambientales para el manejo del recurso hídrico oaxaqueño

>>El sostenido crecimiento económico y el desarrollo social a partir de la década de los noventa ha generado demandas sobre los recursos hídricos

¿Sabías qué…?

La relación demanda-disponibilidad se presenta substancialmente más favorable entre las regiones Sierra Norte y Valles Centrales con la disponibilidad del recurso

Fuente: ENCUENTRO