El Ebro echa al mar en mes y medio agua suficiente para abastecer a Zaragoza durante 30 años

Un año más, Aragón sigue «exportando» agua hacia la nada. Incapaz de retenerla por falta de embalses, lo que dejan las lluvias y las crecidas acaba mayoritariamente en el mar. Riqueza que se deja correr mientras se sigue esperando —desde 1992— que se hagan realidad los embalses del Pacto del Agua y se pueda hacer efectiva la gestión de esa «reserva estratégica» que se le reconoció a Aragón: 6.550 hectómetros cúbicos.

 

embalse_yesa--644x362Agua corriendo por una de las compuertas de desembalse de la presa de Yesa

 

En apenas mes y medio, el Ebro ha echado al mar más de 1.700 hectómetros cúbicos, según los datos oficiales de desembalses recopilados por ABC. Evidentemente, no toda es susceptible de ser embalsada. Hay que contemplar el caudal ecológico imprescindible. Pero la parte que queda «ociosa» es muy abultada.

Y, ¿cuánto son 1.700 hectómetros cúbicos de agua? Para hacerse a una idea, varios ejemplos. Es agua suficiente como para abastecer a una gran ciudad como Zaragoza durante 30 años -el consumo de esta capital ascendió a 55,5 hectómetros cúbicos en 2013-. O para atender todo el consumo de agua de Barcelona durante diez años. O para llenar por completo un gran embalse como el de Mequinenza (Zaragoza), el mayor de toda la cuenca del Ebro, que tiene una capacidad máxima de 1.533 hectómetros cúbicos y que lleva semanas está lleno a más del 90 por ciento.

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