El agua provoca los desahucios más silenciosos

La puerta de su casa siempre está abierta. Y no sólo como muestra de hospitalidad, sino como una de sus precauciones habituales desde hace meses. Vivir sin agua ha trastocado su rutina. “Todas las noches bajo a desenganchar y por las mañanas lo vuelvo a poner. Me vigilan desde la compañía y tengo que estar atenta por si vienen los técnicos. No voy a dejar a mis hijos sin agua”. Pilar Rodríguez lleva desde marzo sin poder hacer frente al pago de las facturas del agua. Pero ha decidido no vivir sin el vital líquido.

 

Pilar se engancha cada día al suminstro de agua./ J. Marcos

 

Hace cinco años la crisis golpeó de lleno el hogar de esta antigua pequeña empresaria de Villafranca de los Barros (Badajoz) y hoy su supervivencia se ha convertido en un arma de lucha: “Me engancho a la red porque mi alternativa es pagar o comer. Y mis hijos van a seguir comiendo. La crisis se ha llevado todo por delante, menos mi dignidad”.

En España no existen datos de cortes de agua en por impagos de facturas. Hay unas estimaciones que a veces se presumen cortas. Según la Asociación Española de Operadores Públicos de Abastecimiento y Saneamiento (AEOPAS), se tramitan anualmente más de 500.000 avisos de corte, de los que se ejecutan un 60%, es decir, 300.000 cortes que podrían afectar a casi un millón de personas. Los datos de la Asociación Española de Abastecimiento de Agua y Saneamiento (AEAS), la agrupación profesional de operadores privados, indican que 970.000 hogares han recibido avisos de interrupción en el último año, sin especificar el número de ejecuciones.

Leer artículo completo en EL DIARIO