El agua de gestión privada es un 25% más cara que la pública en Cataluña

Entre lo que paga por un metro cúbico de agua un habitante de Vielha (0,13 euros) y uno de l’Ametlla del Vallès (2,305 euros) va un abismo. Son los dos casos extremos en Cataluña. La fácil disponibilidad del recurso de la capital del Valh d’Aran no tiene nada que ver con la del municipio del Vallès Oriental, que tiene que cargar más su tarifa. Pero también hay otra diferencia: mientras el abastecimiento del agua del primero corre a cargo de una empresa municipal, la del segundo está en manos de una empresa privada.

 

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En el conjunto de Cataluña las diferencias no son tan abultadas, pero ese diferencial tarifario según quien explota el servicio se repite. El cliente de una operadora privada paga una media de 1,022 euros; el de una pública, 0,815 euros. Es decir, la participación del capital privado sale un 25,4% más cara para el consumidor. El modelo está lleno de excepciones, con municipios con la gestión privatizada en la franja baja de precios (Alpicat o La Roca del Vallès) y con algún ejemplo público entre los más caros (Argentona o Masquefa), pero las diferencias son evidentes, según los datos publicados por la Agencia Catalana del Agua (ACA) en base a los municipios con más de 5.000 habitantes y un consumo medio de 12 metros cúbicos por mes. Incluso las sociedades mixtas, de colaboración público-privada, se sitúan en la parte alta de la tabla de tarifas.

Meridiano es el ejemplo de la sociedad creada por Agbar y el Área Metropolitana de Barcelona para suministrar el agua de 23 municipios, entre ellos la capital catalana. Los precios que hace pagar, 1,518 euros, están muy por encima de los 0,972 euros que se abona de promedio. Esa sociedad suministra, entre otras, a Sant Boi del Llobregat, cuyos habitantes pagan un precio muy superior al de sus vecinos de El Prat de Llobregat (0,89 euros), de gestión pública. La primera explicación de las diferencias entre uno y otro modelo de gestión es que la diferencia de tarifas se debe a los beneficios de los operadores privados.

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