Declarada calamidad pública en Santa Marta por falta de agua

El Consejo de Gestión de Riesgo declaró este miércoles calamidad pública en Santa Marta debido a la emergencia que atraviesa la ciudad por la escasez de agua potable. La medida se toma frente a una solicitud realizada por el alcalde Carlos Caicedo y abarca un plan de contingencia que incluye llevar barcazas de agua o suministrar a las comunas.

 

2a_santa_martaLa medida abarca un plan de contingencia que incluye inicialmente llevar desde Barranquilla barcazas de agua.

 

El Consejo de Gestión de Riesgo declaró este miércoles calamidad pública en Santa Marta debido a la emergencia que atraviesa la ciudad por la escasez de agua potable.

La medida se toma frente a una solicitud realizada por el alcalde Carlos Caicedo y abarca un plan de contingencia que incluye inicialmente llevar desde Barranquilla barcazas de agua, suministrar el líquido a las comunas con carrotanques, controlar uso del agua lavaderos de carros y judicializar a quienes rompen tuberías para desviar el líquido.

Según Caicedo, recursos del Distrito serán utilizados para atender la situación, así como de Metroagua –empresa encargada del servicio en la ciudad– y de la Gestión Nacional de Riesgo.

El pasado sábado, Día Mundial del Agua, EL HERALDO publicó un artículo en el que se alerta sobre la crisis por sequía en varios departamentos de la región Caribe. En Santa Marta, por ejemplo, 22 de noviembre del 2013 fue la última vez que llovió en esta capital, por eso hoy, en un sentido figurado, los habitantes afirman que “desde ese momento San Pedro cerró los grifos del cielo”.

La planta de tratamiento que recibe de las fuentes de abastecimiento (ríos Piedras y Manzanares) 900 litros por segundo de agua, está en menos de la mitad. (250 litros por segundo). Los ríos están secos por lo que el clamor general es que retorne la lluvia, sobre todo en la zona de la Sierra Nevada.

La búsqueda de agua por parte de los samarios los ha llevado a romper las calles para pegarse al tubo madre. Metroagua advirtió que esta práctica, además de ilegal, es peligrosa.

El Heraldo