Coata, el distrito puneño que subsiste consumiendo aguas servidas

Cuando Florencio Quispe (44) entendió el grave riesgo que corrían sus dos hijos al exponerse diariamente a las contaminadas aguas del río Coata, no lo dudó más y decidió abandonar su vivienda y migrar hacia Juliaca. Así, dejó la comunidad de Lluco, sector Almo Sánchez (Coata, Puno), huyendo de la corriente de agua que se ha convertido en una enorme cloaca.

 

imagen-contaminacion-5_0La mayor parte del distrito puneño recoge el agua del río Coata en baldes y la usa en sus quehaceres. Informe del ANA confirmó derivados de heces y orina en el líquido.

 

Cuando Florencio Quispe (44) entendió el grave riesgo que corrían sus dos hijos al exponerse diariamente a las contaminadas aguas del río Coata, no lo dudó más y decidió abandonar su vivienda y migrar hacia Juliaca. Así, dejó la comunidad de Lluco, sector Almo Sánchez (Coata, Puno), huyendo de la corriente de agua que se ha convertido en una enorme cloaca.

El problema data de hace más de 20 años tras el colapso de las lagunas de oxidación de la ciudad calcetera. Con ello, las aguas servidas de más de 280 mil personas inundaron el río Torococha, afluente del Coata.

El informe técnico 011-2013, de la Autoridad Nacional del Agua (ANA), determinó que en ese punto el caudal presenta exceso de grasas, oxígeno, aceites y coliformes fecales. Además prima la presencia de la bacteria Escherichia coli, causante de graves infecciones intestinales y del aparato excretor.

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