‘Brota’ esperanza de agua

Habitantes de las dele­gaciones Iztapalapa y Tláhuac confían en que el posible hallaz­go de un acuífero a 2 mil metros de profundidad en un pozo en Iztacalco, anunciado por el Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACM) la semana pasada, remedie la escasez de líquido que cotidianamente sufren, por lo cual su calidad de vida se ve afectada.

 

image.php_2Paliativos. La compra del líquido remedia parcialmente las necesidades básicas.

“Esperamos que se encuen­tre agua y que la distribuyan a nuestras colonias, no vaya a ser que la manden a otras zonas y a nosotros nos dejen igual que siempre. Aquí nosotros somos los marginados de la ciudad, porque siempre hemos padecido de agua y nadie nos ayuda”, dijo Aurora Medina, vecina de la colonia El Molino en Iztapalapa.

En esta zona de la capital, durante cinco días a la semana, a partir de las 12:00 horas el líquido se comien­za a limitar en los hogares, situación que han padecido desde hace aproximada­mente 15 años.

“Antes faltaba, pero no tanto como ahora. Ya sabemos que tenemos que llenar tambos y cubetas con agua desde la no­che, porque no vamos a tener en todo el día, pero a veces ni eso alcanzamos”, dijo.

Pipas no alcanzan

Mientras tanto, en Tláhuac, una de las demarcaciones más golpeadas por el desabasto, los vecinos destinan alrededor de mil pesos mensuales para la compra de pipas que solventan sus necesidades básicas.

“Aquí todos los vecinos nos organizamos para comprar pipas. No siempre tenemos para comprarlas, pero cuando podemos damos 200 pesos para comprar agua que nos dura cuidándola mucho, bañán­donos cada tercer día y sin lavar trastes tres días”, refirió Catalina Colín, vecina de la colonia Aurorita.

La afectada indicó que la compra de camiones surtidores la realizan en periodos indefinidos, pues la carencia les llega de sorpresa a cual­quier hora del día o en cualquier día de la semana.

“En las tardes se nos va, pero sabe­mos que en la noche ya empieza a caer”, expuso.

El pozo que será perforado para inves­tigación se encuen­tra en Magdalena Mixhuca y participan instancias locales y federales.

Explotación debe moderarse

Ciudad de México.- Para el ingeniero Enrique Fernández Del Valle los pozos que recien­temente fueron hallados en Iz­tapalapa e Iztacalco deberán ser usados racionalmente, pues de no cumplirse, nuevas fracturas y hundimientos de suelo ocurri­rán en dichas zonas.

“No hay ningún problema si la zona a la que van abaste­cer recibe un metro cúbico por segundo, pero si los empiezan a sobreexplotar estos sitios empezarán a hundirse sin remedio. Esto puede suceder con cualquier pozo que esté ubicado en toda la ciudad, pero la zona oriente es lacustre y esto es un elemento para la presencia de hundimientos”, explicó Del Valle

El experto indicó que el ejemplo notable de este fenó­meno, el cual existe desde 2010, afecta a la delegación Iztapala­pa, donde el fracturamiento del subsuelo es un problema gene­ralizado, ya que se ha asociado a la extracción extensiva de agua subterránea.

“En Iztapalapa existen colonias como Ermita Zaragoza, Ejercito de Oriente o Santa Mar­tha Acatitla que tienen fracturas y se están extendiendo hasta la avenida Zaragoza, es por eso que no deben sobreexplotarse los pozos”, dijo el urbanista.

Otra de las preocupaciones para los residentes en la zona oriente del DF es el crecimiento indiscriminado de viviendas que se ha registrado en los últimos años, ya que la llegada de más personas resultará en mayor demanda del líquido y seguirá la escasez.

Prevención. El Sistema de Aguas de la Ciudad de México recomienda tener inodoros, mingitorios y regaderas ahorradoras.

Diário de México