La acidificación actual del mar es mucho más rápida que la de hace 56 millones de años

Hace unos 56 millones de años, hubo un período de calentamiento global abrupto, el cual se conoce como el Máximo Térmico del Paleoceno-Eoceno. Durante esta etapa geológica, un pulso masivo de dióxido de carbono emitido hacia la atmósfera elevó ostensiblemente las temperaturas a escala global. En los océanos, los sedimentos del carbonato se disolvieron.

 

img_20956Los foraminíferos de la especie Aragonia velascoensis se extinguieron, junto con otras criaturas marinas, hace unos 56 millones de años, por culpa de la acidificación oceánica, rápida para lo que el ritmo de la evolución es capaz de afrontar, pero que pese a todo fue mucho más lenta que la actual.

 

Hace unos 56 millones de años, hubo un período de calentamiento global abrupto, el cual se conoce como el Máximo Térmico del Paleoceno-Eoceno (MTPE, o PETM por sus siglas en inglés). Durante esta etapa geológica, un pulso masivo de dióxido de carbono emitido hacia la atmósfera elevó ostensiblemente las temperaturas a escala global. En los océanos, los sedimentos del carbonato se disolvieron, algunas especies se extinguieron y otras experimentaron un fuerte cambio de rumbo evolutivo.

Lejos de ser un fenómeno de interés exclusivo para los estudiosos del pasado, el Máximo Térmico del Paleoceno-Eoceno es hoy en día un tema de la máxima actualidad, ya que cada vez está más claro que se trata del análogo más cercano, por similitud y por cercanía en el tiempo, al actual calentamiento global.

Entre los efectos comunes a ambos episodios figura la acidificación oceánica. La comunidad científica ha sospechado desde hace mucho tiempo que fue la acidificación oceánica la ejecutora de los cambios nocivos en el mar que perjudicaron a los antiguos ecosistemas marinos. Aquella crisis medioambiental aparece marcada claramente en los registros fósiles y geológicos.

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