Investigan los procesos hidrológicos que afectan a los manglares en América Central

Los manglares son ecosistemas tropicales de transición entre el medio terrestre y el acuático. En ellos se mezcla el agua dulce de las desembocaduras de los ríos con el agua salada del mar, formando bosques diversos y de gran importancia ecológica. Según la FAO, la desaparición de manglares ha alcanzado un nivel alarmante, ya que desde 1980 se ha destruido el 20 por ciento de su superficie total.

 

36720El fin último del proyecto puesto en marcha por el Instituto para la Educación relativa al Agua de la UNESCO es contribuir al conocimiento y conservación de los manglares.

 

Los manglares son ecosistemas tropicales de transición entre el medio terrestre y el acuático. En ellos se mezcla el agua dulce de las desembocaduras de los ríos con el agua salada del mar, formando bosques diversos y de gran importancia ecológica. Según la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación), la desaparición de manglares ha alcanzado un nivel alarmante, ya que se han destruido alrededor de 3’6 millones de hectáreas desde 1980, el 20 por ciento de su superficie total.

Actualmente, se estima que cerca del 35 por ciento de los manglares que sobreviven se encuentra en América Latina y el Caribe. Con el fin de contribuir a su conocimiento y conservación, el Instituto para la Educación relativa al Agua de la UNESCO (UNESCO-IHE) en Holanda, con el apoyo de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (CIRA UNAN-Managua), lleva a cabo un proyecto en el que analiza un aspecto novedoso en la literatura científica: los procesos hidrológicos que afectan a los manglares en América Central.

“A pesar de la importancia de los manglares en la región, hay poca investigación relacionada con los aspectos hidrológicos de los mismos. Por ello decidimos investigar el funcionamiento hidrológico y las características geomorfológicas de un bosque de mangle típico de la costa Pacífica de Nicaragua. Nuestra investigación busca proporcionar información sobre un aspecto distinto de los ecosistemas de mangle y proporcionar una referencia para estudios similares en América Central”, explica a DiCYT Heyddy Calderon, investigadora del UNESCO-IHE y de la UNAN.

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