El proyecto que le devolverá la vida al río Medellín

Al asomarse a la ventana lo primero que observan los habitantes de la vereda La Clara, en el municipio de Caldas, es una corriente de agua que llega del Alto de San Miguel, lugar donde nacen las cuatro quebradas que al unirse conforman el río Medellín. En este caserío de campesinos y trabajadores, el cauce del río pasa resuelto y ágil entre las rocas.

 

IMAGEN-14727796-2La cuenca hidrográfica del río Medellín se extiende a lo largo de 103 kilómetros.

 

Al asomarse a la ventana lo primero que observan los habitantes de la vereda La Clara, en el municipio de Caldas, es una corriente de agua que llega del Alto de San Miguel, lugar donde nacen las cuatro quebradas que al unirse conforman el río Medellín.

El cauce del río, de apenas unos metros de ancho, pasa resuelto y ágil entre las rocas, forma remolinos y pequeños cañones, tropieza con ramas y troncos que han caído de los árboles.

Para cruzar el afluente hay dos puentes de colores que comunican al pueblo con la carretera destapada. Por alguno de estos dos estos pasa todos los días Erlindo Estrada, quien ha vivido a las riberas del río desde su infancia y recuerda la época en que la zona no había sido poblada y el agua descendía cristalina por la pendiente.

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