El agua justa

Las altas temperaturas del verano pueden dañar las plantas en menos tiempo de lo que uno imaginaría. Si a ello se le suma la falta de lluvias, decididamente ambos factores pueden acabar con el jardín. Por eso, es conveniente procurar un adecuado riego, para que las plantas resistan y culminen el verano dando el mejor paisaje.

 

Riego-jardin-AspersoresSistema de alta presión, muy apropiado para el césped.

 

Las altas temperaturas del verano pueden dañar las plantas en menos tiempo de lo que uno imaginaría. Si a ello se le suma la falta de lluvias, decididamente ambos factores pueden acabar con el jardín. Por eso, es conveniente procurar un adecuado riego, para que las plantas resistan y culminen el verano dando el mejor paisaje.

Al hablar de riego, usualmente pensamos en adquirir una manguera para solucionar el asunto. Sin embargo, cada especie vegetal tiene sus necesidades de humedad, y cada sistema requiere de conocimientos particulares, más en nuestra ciudad y zona, donde el agua es un bien escaso y debe ser cuidado al extremo.

Sistemas de riego

“Actualmente, el mercado ofrece diferentes métodos que permiten conseguir un riego parejo y acorde a cada superficie. Pueden instalarse equipos con un buen caudal, gracias a un buen bombeo y con activaciones y apagado totalmente programado; lo que veíamos en las películas, ahora es posible”, asegura Gastón Cortés, de Mr. Garden.

Hoy, los equipos tecnificados presentan aspersores, difusores, controladores de zona, rotores y hasta sensores para evitar el accionamiento en caso de lluvia. Entre esos sistemas, es posible detallar:

  • Por aspersores: es un sistema de alta presión, que necesita de un buen abastecimiento de agua conjuntamente con un sólido equipo de bombeo. Por su lado, los roto-aspersores (rotores), son regadores más robustos, para espacios mayores, con radios de regado que oscilan entre 6 y 22 metros.

Existen distintos tipos de estos emisores: para césped, florales y macizos, entre otros. Además, pueden ser emergentes (por efecto de la presión del agua emerge del suelo y riega; cuando el riego se detiene, se retrae, escondiéndose bajo el terreno) o móviles (se trasladan o mueven de un lugar a otro, enclavados sobre la superficie). El problema de los aspersores es que gastan mucha agua, y en un pequeño jardín no son necesarios: de hecho, empapan de agua todas las plantas, y muchas pueden no necesitarlo. El césped es el que mejor aprovecha la aspersión.

  • Difusores: son más pequeños que los aspersores y de baja presión. Son emisores que distribuyen el agua con una tobera fija, en forma de gotas o de pequeños chorros. Siempre son emergentes, no móviles. Resultan ideales para el riego de zonas más pequeñas o para macizos y arbustos. Alcanzan entre dos y cinco metros de radio, según la boquilla que se utilice y la presión de agua. En general, se emplean en espacios más pequeños (incluyen toberas y goteros).
  • Microaspersión: es una forma de aspersión, con elementos de menos capacidad y consumo. Usualmente, se utiliza en macizos florales, arbustos y rosales.
  • Goteo: es la aplicación lenta y frecuente, a través de emisores goteros. El agua llega a las raíces, con lo que se dosifica la cantidad exacta a suministrar. Realiza un buen aprovechamiento del agua: al salir lentamente, las posibilidades de absorción son óptimas, se evita el escurrimiento, el lavado y el compactado del sustrato.

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