Diversas intervenciones durante la ceremonia con motivo del XXV Aniversario de la Conagua

Mensaje del Director General de la Comisión Nacional del Agua, David Korenfeld, durante la ceremonia con motivo del XXV Aniversario de la Conagua, que se realizó en las instalaciones del edificio central. México, D.F., a 16 de enero de 2014. Señor Presiente de la República, sea usted bienvenido a estas instalaciones, que son su casa.

 

 

 

GaleriaI 16-01-2014-2El Director General de la Conagua hizo un llamado a cuidar los recursos hídricos y a reflexionar la importancia de tener agua y no tenerla

 

Señor Presiente de la República, sea usted bienvenido a estas instalaciones, que son su casa.

Para todos los integrantes de la Comisión Nacional del Agua, es un honor contar con su presencia en la celebración del 25 aniversario de su creación.

Doy también la bienvenida al Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales del Gobierno de la República, el Ingeniero Juan José Guerra Abud, y presidente del Consejo Directivo de esta Institución.

A mis compañeros de la Comisión que me acompañan en el presídium, a los ingenieros Macario Vega y Julio Octavio Lozoya, gracias por estar con nosotros esta tarde.

Al Senador Aarón Irizar, a los diputados Kamel Athié y Gerardo Gaudiano Rovirosa, y a todos los señores senadores y diputados federales integrantes de las Comisiones relativas al agua de los Congresos de la Unión que hoy se encuentran con nosotros.

Al ingeniero Emilio Rangel Woodyard, presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Agua y saneamiento.

Al ingeniero Quintín Suárez, presidente de la Asociación Nacional de Usuarios de Aguas de Riego.

A todos los representantes de los organismos internacionales y nacionales que se encuentran con nosotros.

Saludo con mucho respeto a los señores ex directores de la Comisión Nacional del Agua, a Fernando González Villarreal, a Guillermo Guerrero Villalobos y a José Luis Luege Tamargo, bienvenidos a su casa.

A mis compañeros servidores públicos de la Comisión Nacional del Agua que a lo largo de los años, con su esfuerzo, han continuado con una tradición que ha sido ejemplo de la renovación institucional para servir a México, como en su tiempo fueron la Comisión Nacional de Irrigación y la Secretaría de Recursos Hidráulicos.

Amigos representantes de los medios de comunicación, señoras y señores:

Hoy quiero iniciar compartiendo con ustedes dos anécdotas que despertaron mi conciencia en materia del agua. La primera fue hace algunos años, Presidente, cuando entregamos un sistema de agua potable en una comunidad rural en el municipio de Zinacantepec, municipio conurbado del valle de Toluca.

Al finalizar el evento, una mujer embarazada se acercó y agradeció la obra. Dijo: “pocos saben lo que es vivir sin agua, pero ahora que nazca mi hijo, ya no tendré que sufrir esa carencia”.

La otra fue una historia que me platicó un ex colaborador, de un paisano suyo, del ex presidente Adolfo López Mateos, donde le preguntaban al término de su administración como Presidente cuál fue su principal preocupación siendo Presidente de México.

Y el Presidente López Mateos respondió sin dudar: “lo más difícil fue ver cómo en el norte, por la sequía, faltaba agua para la agricultura y para la ganadería, y cómo en el sureste las lluvias excesivas ponían en riesgo a las ciudades”.

Quise compartir estos dos momentos en el marco de este 25 aniversario, porque el día de hoy la reflexión es muy importante: ¿cuál es la diferencia de tener agua y de no contar con ella?

Y es que nuestro país es un gran mosaico de agua, por un lado, los mexicanos del sureste piensan en el vital líquido y demandan obras para el abastecimiento de sus ciudades, mientras que en metrópolis como Monterrey, Guadalajara y el Valle de México piensan en el agua a través de obras hidráulicas que permitan ser más competitivos en su industria y comercio, sin olvidar el abastecimiento para los nuevos usuarios con base en su crecimiento poblacional.

Sinaloa y Sonora quieren asegurar su producción agrícola y seguir siendo el granero de México.

En el sur del país quieren líquido para mejorar sus servicios turísticos.

En el sureste, para la producción de energía eléctrica.

Y en Zacatecas, para su producción ganadera.

CONAGUA