DGA: no uso del agua es la única razón para no renovar concesión

El Código de Aguas de 1981 se hizo para un país en el que ya no estamos. “Entonces no vivíamos en una situación de escasez hídrica casi constante”, dice Carlos Estévez, director de la Dirección General de Aguas (DGA). Ese es el fundamento tras las indicaciones al proyecto de reforma al Código de Aguas que deberían ingresar hoy a la Cámara de Diputados.

 

RIndicaciones buscan que prime el consumo humano. Hoy entrarían cambios al Congreso.

 

El Código de Aguas de 1981 se hizo para un país en el que ya no estamos. “Entonces no vivíamos en una situación de escasez hídrica casi constante”, dice Carlos Estévez, director de la Dirección General de Aguas (DGA). Ese es el fundamento tras las indicaciones al proyecto de reforma al Código de Aguas que deberían ingresar hoy a la Cámara de Diputados.

La falta de agua, explica, multiplica los problemas y el marco jurídico actual no ofrece más herramienta que los decretos de escasez hídrica. “Vivimos dictando y prorrogando los decretos”, comenta, y agrega que hay unas 100 comunas que deben ser abastecidas con camiones aljibe y que son cada vez más frecuentes las situaciones que ni la DGA ni las asociaciones de regantes tienen competencias para resolver.

Consumo humano

Las propuestas persiguen dar prioridad al consumo humano introduciendo varios cambios. Hoy, cuando hay solicitudes competidoras, el derecho de agua se remata al mejor postor. Con el cambio, el agua para subsistencia no irá a remate y tendrá preferencia respecto de los otros usos. Asimismo, en situaciones de escasez hídrica, cuando la DGA está facultada para prorratear la extracción de agua, se excluirá aquella para consumo humano de la prorrata.

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