Así encaran campesinos e indígenas lucha por conservar el agua

Elicerio Vitonás dice que en estos tiempos, cuando los bosques se notan deteriorados, hay tala y nadie protege, los espíritus protectores de la naturaleza están enojados. Esa especie de ejército de duendes que se encargan de hacer guardia sobre el agua y las plantas, según dice su tradición, se ha cansado de ver tantas quemas y árboles arrasados que ha preferido salir en retirada.

 

IMAGEN-14668437-2El Fondo Agua por la Vida y la Sostenibilidad salva ecosistemas en Cauca, Valle y Risaralda.

 

Elicerio Vitonás dice que en estos tiempos, cuando los bosques se notan deteriorados, hay tala y nadie protege, los espíritus protectores de la naturaleza están enojados. Esa especie de ejército de duendes que se encargan de hacer guardia sobre el agua y las plantas, según dice su tradición, se ha cansado de ver tantas quemas y árboles arrasados que ha preferido salir en retirada.

“Nos están abandonando, se están yendo, debemos hacerles un pagamento sacando el ganado de los páramos, olvidando las quemas, cuidando las plantas. Así volverían, así calmaríamos su enfado”, explica.

Elicerio es un médico tradicional del cabildo de San Francisco, situado en Toribío (Cauca). Es una autoridad de la etnia nasa, un líder nato, médico, dedicado a calmar el dolor de algunas de las 8.000 personas que integran su comunidad, para lo que usa curíbanos o yacumas. Plantas que ya casi no se ven. “Se han vuelto difíciles; no las encuentro, como antes”.

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