Agua para el desarrollo de las comunidades rurales

Para dar respuesta a una de las necesidades básicas de las comunidades rurales como es el acceso al agua, Francisco Anglesio –presidente del INTA– firmó un acuerdo de cooperación con autoridades del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva y la Universidad Nacional de Quilmes, para poner la tecnología al servicio de las comunidades rurales.

 

i10938-anglesio-631x280El presidente del INTA, Francisco Anglesio, firmó un convenio con el Ministerio de Ciencia de la Nación y la Universidad Nacional de Quilmes para fomentar el acceso al agua potable.

 

Para dar respuesta a una de las necesidades básicas de las comunidades rurales como es el acceso al agua, Francisco Anglesio –presidente del INTA– firmó un acuerdo de cooperación con autoridades del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva y la Universidad Nacional de Quilmes, para poner la tecnología al servicio de las comunidades rurales.

Junto al presidente del organismo, estuvieron presentes Ruth Ladenheim –subsecretaria de Planeamiento y Políticas de ese ministerio– y Mario Lozano –rector de la universidad–, los firmantes por cada institución.

“Es fundamental para el INTA formar parte de este fondo de innovación y brindar el trabajo de nuestros investigadores, que están día a día con la gente para poder modificar la realidad de las comunidades y resolver una problemática tan fundamental como es el acceso al agua, porque sin agua no hay vida”, expresó Anglesio.

Además de destacar el trabajo de los técnicos del INTA en esa materia, agregó: “Logramos que aquellas comunidades que destinaban seis horas al día para buscar agua para su familia, hoy puedan tener el agua en la puerta de sus casas y destinen esas horas para producir y mejorar su calidad de vida”.

La ejecución de este proyecto permitirá mejorar las políticas públicas orientadas, no sólo a brindar un servicio de agua limpia adecuada social y tecnológicamente a las necesidades locales, sino al diseño, implementación y difusión de Sistemas Tecnológicos Sociales –energía, producción, comunicación, salud– que permitan impulsar el desarrollo comunitario local.

Por su parte, Ladenheim indicó que “involucrar al INTA como socio fundamental nos sirve para poner los pies en la tierra, porque gracias a su trabajo territorial nos permite acceder a distintas comunidades del país”. Asimismo, explicó que “el proyecto surge con la idea de probar una metodología distinta de abordaje de problemas sociales en la que intentamos trabajar con las comunidades, sobre todo, en un tema tan importante como es el agua potable para las comunidades marginales”.

Para el INTA, “es fundamental resolver una problemática tan fundamental como es el acceso al agua, porque sin agua no hay vida”, dijo Anglesio.

Además del impacto y los beneficios sociales del proyecto, se planteó la importancia de incluir a los beneficiarios como actores principales en su ejecución.

Al respecto, Lozano destacó que “es un proyecto que se se enmarca en el cambio de paradigma que se plantea en la Argentina, para dejar de pensar en la dicotomía entre investigación básica y aplicada y pensar en la investigación orientada por la sociedad que recibe los beneficios de la investigación”.

Durante la firma del convenio también estuvieron presentes Fernando Peirano –subsecretario de Políticas en Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva–, Hernán Thomas –director del proyecto Derecho de acceso a bienes básicos: agua para el desarrollo– y, por parte del INTA, Stella Maris Altuve –gerente de articulación con organismos nacionales–.

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