Brasil amplia su oferta para ingenieros extranjeros, facilitando su entrada y permanencia en el pais.

La calificación profesional de los inmigrantes facilitará su permanencia, la intención es ampliar la oferta de trabajador calificado.

 

El gobierno federal quiere facilitar el acceso a trabajadores extranjeros calificados a Brasil. Profesionales de sectores estratégicos, como ingenieros del área de petroquímica y técnicos de innovación tecnológica, tendrán desburocratizada la entrada, con menor exigencia de documentos y estímulos para la permanencia prolongada en el país.

Una fuerza-tarea que involucra cuatro ministerios fue montada en Brasilia, coordinada por la Secretaría de Asuntos Estratégicos (SAE), para trabajar en la formulación de una nueva política migratoria. El estatuto del extranjero es considerado anacrónico por el gobierno. Está en vigencia desde 1981.

Estado investigó que las medidas en estudio van a integrar un programa que ya tiene nombre: “Brasil de Brazos Abiertos”. El objetivo de la presidente Dilma Rousseff es aumentar el número de trabajadores extranjeros con calificación en Brasil, de forma de aumentar la competitividad de la economía.

Actualmente los extranjeros en el mercado de trabajo formal son solo 0,3% de la población brasileña. En 1900, eran 7,3%, cuando el país comenzó una fase de fuerte crecimiento e industrialización. El plazo promedio para la emisión de la visa para un trabajador extranjero puede llevar 8 meses y costar cerca de R$15 mil.

Dilma dio la misión de remodelar las reglas de inmigración de mano de obra para el mismo técnico que participó de la formulación del programa Bolsa Familia, el economista Ricardo Paes de Barros, secretario adjunto de Asuntos Estratégicos de la Presidencia de la República. Paes de Barros es el coordinador de un grupo de ocho especialistas (demógrafos, antropólogos, economistas y empresarios) responsables de la formulación del programa, que debe ser entregado a la Casa Civil en 2013.

Funciones cruciales

Elaboración de certificados de eficiencia energética para edificios.

“Brasil necesita tener una política migratoria, como tienen todos los países desarrollados”, afirmó a O Estado el ministro de SAR, Wellington Moreira Franco. De acuerdo con él, hay funciones cruciales para el país – como las de los ingenieros para el sector químico, de petróleo y de gas, y también técnicos especializados en innovación tecnológica – que deberían tener un tratamiento diferente, desde el punto de vista de la inmigración.

Para obtener la visa un extranjero hoy en Brasil y el permiso para ejercer su profesión aquí, necesita estar empleado en su país de origen y su empresa necesita mandar una solicitud (un tomo de documentos) al Consejo Nacional de Inmigración (Cnig), que concede o no la autorización de trabajo. De posesión del documento del Cnig, el paso siguiente es el visto de entrada – y ahí hay más burocracia. La empresa extranjera necesita solicitar al Ministerio de Relaciones Exteriores el visto de empleo. Tanto la autorización como el visto impiden que familiares del extranjero que viene a Brasil puedan trabajar. O sea, el extranjero autorizado puede trabajar, pero su esposa, marido, o hijos con más de 18 años son obligados a permanecer en casa.

“Necesitamos crear un ambiente propicio, no basta solo con abrir las puertas. La reducción de los intereses para abaratar el costo del dinero, universidades más abiertas a extranjeros y menos burocracia en la entrada son puntos cruciales”, dijo Ana Carolina Lamy, directora de acciones estratégicas de la Secretaría de Asuntos Estratégicos.

Seguridad Nacional. Según Paulo Sérgio de Almeida, coordinador del Cnig, vinculado al Ministerio de Trabajo, la legislación en vigencia tiene un lado de “seguridad nacional”, que era el foco del régimen militar, responsable por el Estatuto del Extranjero en vigencia. “Si no hubiéramos flexibilizado algunas reglas en los últimos años, Brasil estaría trabado: pocos extranjeros conseguirían entrar formalmente. Estamos avanzando”, dijo.

Hasta hoy, los extranjeros que piden autorización al Cnig necesitan mandar todo el papelerío por correo. Pero, el mes que viene, el organismo inaugura la plataforma “Migrante Web Digital”, que permitirá el envío por medio de internet, extinguiendo la exigencia de la entrega de documentos en papel.

El Cnig concedió solo 55 mil autorizaciones de trabajo para extranjeros entre enero y septiembre de 2012, siendo 49 mil permisos temporarios (estadías de hasta dos años) y 6 mil permanentes.

Hubo aumento en relación al igual periodo de 2011, pero la concesión de las autorizaciones aún está concentrada en trabajadores menos cualificados, como tripulantes de embarcaciones turísticas, que permanecen pocos días en el país

 

Fuente: O Estado de S. Paulo