Una nueva sociedad explotará desde junio el suministro de agua a Barcelona

Si las previsiones no se vuelven a torcer, a partir de junio los habitantes de 23 municipios de la gran Barcelona —entre ellos la capital— pagarán sus recibos del agua a una nueva compañía: Aguas de Barcelona, Empresa Metropolitana de Gestión del Ciclo del Agua. No es que haya habido un concurso público o un cambio de concesión. Solo que el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) y Agbar han acordado crear una sociedad mixta para suministrar el agua donde hasta ahora lo hacía Agbar, que controlará el 85% del capital de la nueva empresa.

barcelonaLa operación estaba en el cajón desde el pasado mes de noviembre a causa del desacuerdo de la Generalitat, que denunció el caso ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) por invasión de competencias. Pero ayer el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) desencalló el asunto en una sesión extraordinaria de su pleno. Daba por finiquitadas las negociaciones para que el Departamento de Territorio retirara el recurso, extremo que un portavoz de la consejería negó. Al menos hasta que se haya analizado de forma pormenorizada la nueva documentación, que simplemente ahora reconoce las competencias autonómicas. “Es una modificación no sustancial”, aseguró la socialista Assumpta Escarp, quien defendió la creación de la nueva sociedad.

Los ocho recursos presentados ante el TSJC -el alto tribunal ha descartado de momento suspender la constitución como demandaban todos los recursos de forma cautelar- muestran la controversia que ha generado la operación, aprobada ayer con los votos favorables de CiU y el PSC, la abstención de ERC y PP y el rechazo de ICV-EUiA y Junts pel Papiol. Las compañías rivales de Agbar denuncian que la operación se haya cerrado sin concurrencia pública y cuando están en entredicho, aseguran, los títulos concesionales de la compañía catalana.

El AMB ha hecho en todo el proceso caso omiso a esas acusaciones pero si había frenado la constitución de la sociedad por el litigio contencioso abierto por la Generalitat. “No se trata de una privatización, ni de una expropiación, ni de una compraventa”, señaló en un comunicado la AMB, que argumenta que la nueva sociedad se ampara en una directiva europea y en “aumentar la eficiencia global del sistema”. Agbar, que prevé que la nueva sociedad esté en marcha en junio, se resarce del fracaso en la privatización de ATLL, otra polémica operación que, en ese caso, se decantó de parte de Acciona.

El País