Un libro que dará qué hablar : ‘El río Tajo, lecciones del pasado para un futuro mejor’

El río Tajo ha vuelto al primer plano de la actualidad tras la aprobación de un nuevo trasvase de agua hacia Levante de 76 hectómetros cúbicos, protestado, por cierto, tanto desde Castilla-La Mancha por excesivo como desde el colectivo de regantes levantinos por considerar que es insuficiente. El agua y este río volverán a ser protagonistas en marzo, en este caso, por la presentación de un libro que promete debate, y mucho.

 

 

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“El río Tajo, lecciones del pasado para un futuro mejor”, coordinado por Beatriz Larraz Iribas, profesora de Estadística de la Universidad de Castilla-La Mancha en la Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas de Toledo y por Alejandro Cano Saavedra, portavoz de la Plataforma de Toledo en Defensa del Tajo se revela como un texto interesante y un capítulo más en la llamada -algunos creen que mal llamada- ‘guerra del agua’ porque, tal y como comentaba la propia plataforma a Diariocrítico Castilla-La Mancha a través de la red Twitter, “llamar ‘guerra del agua’ al Trasvase del Tajo es como llamar ‘conflicto’ a un atraco a mano armada”

El libro, lo publica la editorial Ledoria y reúne en sus páginas diversos trabajos de investigación de expertos en la materia preocupados por la que califican de “grave situación por la que atraviesa el citado río en estos momentos”.

A través de esta publicación, los autores pretenden “contribuir al conocimiento científico, a la divulgación de los problemas del Tajo y al compromiso de los ciudadanos” para atajarlos.

Tres “culpables” en la situación actual del río Tajo

El texto hace un recorrido por la historia del Tajo y un análisis que, aseguran los autores, “permiten señalar al Trasvase Tajo-Segura, a la necesidad de abastecimiento e insuficiente depuración de aguas residuales de Madrid y a las empresas hidroeléctricas como principales culpables de la situación actual”.

En opinión de los autores desde que se iniciaron las obras del Trasvase Tajo-Segura en el año 1966 hasta la última noticia conocida esta semana que autoriza la disponibilidad de hasta 76 hectómetros cúbicos de agua de la cabecera del Tajo, “el estado del río no ha hecho más que empeorar”.

Lamentan que a día de hoy, “sigue sin publicarse tan siquiera el borrador del tan ansiado Plan Hidrológico de la Cuenca y su programa de medidas” por eso pretender que el lector pueda profundizar a través de este libro en lo que se ha venido a llamar la “Nueva Cultura del Agua”, es decir, como un patrimonio que hay que proteger y defender.

El libro ahonda en los factores que intervienen en la gestión del río, sus principales afluentes y su mal estado de conservación. También en la historia de las inundaciones que tuvieron lugar a su paso por la Ciudad de las Tres Culturas.

Los expertos hurgan en una herida antigua que no termina de sanar: Un río Tajo que no pasa por su mejor estado ecológico con una “alta concentración de contaminantes procedentes de la actividad urbana e industrial que recibe a su paso por Aranjuez”.

Denuncian una “empobrecida diversidad biológica” y alertan de la amenaza para los peces fluviales que habitan sus aguas en un detallado estudio -que incluye cartografía de los tipos de vegetación ligados al Tajo en el municipio de Toledo-  que viene a poner de manifiesto los efectos de la destrucción de cauces y riberas.

El libro, sin duda, promete el inicio de un nuevo debate en torno a un tema que no ha cesado de generar manifestaciones ciudadanas, declaraciones cruzadas pero, sobre todo, intereses partidistas entre Castilla-La Mancha y Levante desde hacer ya más de dos décadas.

Fuente: Diario Critico