Se trasvasará la misma agua del Tajo, pero de forma más ordenada

El Memorándum del Trasvase Tajo-Segura va más allá de la simple regulación del acueducto y contiene medidas que formarán parte de la futura planificación hidrológica nacional, ya que introducirá cambios en las leyes de Aguas y del PHN que afectarán al resto de cuencas. El documento pactado entre el Ministerio y los gobiernos de Murcia, Comunitat Valenciana, Madrid, Extremadura y Castilla-La Mancha es el embrión de los bancos de agua, del control de los desembalses, -en origen y destino- y de la supervivencia del modelo trasvasista.

 

12756572Francisco Cabezas posa con dos mapas de la cuenca del Segura./VICENTE VICÉNS/AGM

El Memorándum ha pasado su primera prueba de fuego en el Congreso de los Diputados con la aprobación por la Comisión de Medio Ambiente de la ley de Evaluación Ambiental que le sirve de soporte. Están pendientes los dos decretos que deben regular el funcionamiento de los desembalses supeditados a la nueva reserva de 400 hectómetros en la cabecera.

Francisco Cabezas, director del Instituto Euromediterráneo del Agua, que ha participado activamente en la elaboración del Memorándum, explicó que habrá un banco nacional único que regulará los intercambios de derechos entre cuencas diferentes, por lo que no solo beneficiará a la demarcación del Segura. La Dirección General del Agua, señaló Cabezas, velará para evitar la especulación, ya que no se podrán comprar más recursos que aquellos que se necesiten y que respondan a concesiones otorgadas previamente. El Sindicato Central de Regantes del Trasvase, por ejemplo, no podrá adquirir caudales por encima de los 450 hectómetros anuales que tiene asignados en origen en la cabecera del Tajo. Si recurre al banco de agua, como hizo en la anterior sequía, será para completar esa dotación máxima, pero no podrá adquirir más de lo que necesita. Lo mismo ocurrirá con cualquier otro comprador, ya que de lo contrario se abriría una puerta a la especulación y el mercadeo. En ese sentido, habrá un límite implícito para las transacciones de caudales entre cuencas hidrográficas, que será el que marquen los consumos ya autorizados y los futuros que deben ser previamente autorizados por los organismos de cuenca.

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