Sostenibilidad para dummies: la huella hídrica o agua virtual

Más indicadores de sostenibilidad, seguimos midiendo nuestra huella, ahora toca la Huella Hídrica en la búsqueda de un indicador para medir el impacto en los recursos hídricos de diferentes actividades, un reflejo de la creciente preocupación a nivel internacional por la conservación de los recursos hídricos y el acceso de toda la población al agua potable uno de los principales objetivos a nivel mundial desde hace unos años.

 

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De este modo, junto a la Huella Ecológica y la Huella de Carbono de la que ya se ha hablado en TE HAGO ECO en esta misma sección de Sostenibilidad para Dummies, se trata de un nuevo indicador que nos da un enfoque diferente sobre el impacto en la sostenibilidad de nuestra actividad que contribuye así al fomento de la cultura de la sostenibilidad en todo tipo de organizaciones.

Para ello se habla de Huella Hídrica o Agua Virtual, refiriéndose a la cantidad de agua potable empleada en el ciclo de vida de un producto, de manera que se puede hablar de que se trata de la “mochila de agua” que carga dicho producto debido a las materias primas y actividades vinculadas a su producción.

El origen del concepto de Huella Hídrica

Creado por Hoekstra, el concepto de Huella Hídrica o Water Footprint puede conocerse con más detalle en esta web en la que además de información sobre el cálculo de este indicador, existen informes relativos a los análisis realizados para diferentes productos y territorios. Y es que este es uno de los elementos importantes de la Huella Hídrica y es que además de poder hacer su cálculo para productos y servicios, también puede hacerse para territorios, por ejemplo para paises.

Aunque en el caso de las actividades productivas, habrá que estudiar tanto la parte vinculada a su actividad como la relacionada con la cadena de suministro para poder hacer el cálculo total, tal y como se explica en la propia página de la WaterFootprint Network.

Pero no sólo esta, es necesario tener numerosas consideraciones previas antes de abordar el cálculo de la Huella Hídrica de un producto o servicio, como el hecho de poder hacerlo tanto para empresas como para otras organizaciones y que haya que delimitar el alcance de las actividades, pudiendo abarcar un departamento, linea de negocio, producto, ubicación, etc.

Otro hecho a tener en cuenta es su dimensión espacial y temporal, como buen indicador la Huella Hídrica no es una cifra absoluta, sino que su valoración se ha de hacer en función de su contexto, de manera que su valor como indicador del impacto social y ambiental vinculado al uso del agua depende del lugar y el momento en el que se mida.

Por último también hay que distinguir entre los tres componentes de esa Huella Hídrica:

  • La Huella Hídrica Azul, como cantidad de agua evaporada desde los almacenamientos naturales de agua, tanto en superficie como subterránea.
  • La Huella Hídrica Verde, la evaporada desde los “almacenamientos verdes” que son el suelo.
  • La Huella Hídrica Gris, la cantidad de agua contaminada o necesaria para diluir y evacuar los contaminantes generados en los procesos.

Conociendo qué contribuye a la Huella Hídrica

El valor de la Huella Hídrica vinculado a un determinado producto o servicio viene de la suma del valor asociado a las materias primas utilizadas y los procesos que han intervenido.

No existe un catalogo exahustivo de la Huella Hídrica de cada cantidad de producto, por ejemplo de un kilogramo de algodón producido en Vietnam para el caso que queramos aplicarla a algún producto de Moda Sostenible o los diferentes ingredientes que necesitamos para preparar un gazpacho andaluz en el caso de que queramos saber la Huella Hídrica del catering que vamos a servir en nuestro evento sostenible. Pero si que hay diferentes estudios de caso, tanto por territorios como por gamas de productos que nos pueden ayudar a obtener estos datos, el resto es creatividad y sobre todo unos buenos conocimientos técnicos para abordar ese cálculo.

Además existen otros documentos e informes que ofrecen información sobre la Huella Hídrica en algunos productos o sectores, de hecho la Fundación Mapfre publicó hace unos meses un informe sobre la misma en España y donde el estudio de caso es precisamente el sector de la producción de hortalizas bajo plástico en Almería.

La Huella Hídrica en esencia se trata de un indicador de impacto en la sostenibilidad

Todo lo que se mide se puede mejorar, por tanto contar con un indicador relativo al consumo de agua en nuestros procesos o productos sólo tiene sentido para tratar de innovar y mejorar los mismos. No hay por tanto un nivel óptimo de Huella Hídrica en los procesos de nuestra empresa, por cada unidad de producto que fabricamos o para el evento que desarrollamos, sino que este indicador debe orientarnos sobre aquellas áreas donde existe un potencial de mejora en el sentido de reducir el consumo de agua asociado.

Ya se ha apuntado antes la importancia de situarla en su contexto territorial y temporal, lo que es otro hecho más que obliga a no tomarla como un valor absoluto, sino dinámico y que por tanto ha de usarse para evaluar tendencias y poder conocer el exito de determinados procesos. Debemos usar la Huella Hídrica para conocer como logran las innovaciones aplicadas a nuestros procesos reducir su impacto en los recursos hídricos, ya sea por el uso de materias primas menos impactantes o por el desarrollo de procesos más óptimos en el consumo de recursos. Si periódicamente desarrollamos un evento sostenible donde se ofrecen alimentos, la Huella Hidrica puede ayudarnos a medir cómo el uso de alimentos denominados Kilómetro 0, provenientes de la Agricultura Ecológica o con menor envasado puede influir en la Huella Hídrica asociada a este evento, pero no será su valor absoluto lo que determine si nuestro evento es o no sostenible, sino que nos orientará para saber si estamos o no en el camino de la sostenibilidad.

Se trata por tanto de un nuevo enfoque para evaluar el compromiso con la sostenibilidad de una organización, en base a su impacto sobre los recursos hídricos que, aunque poco a poco, se irá haciendo un hueco dentro de la cultura de sostenibilidad y acabaremos fijándonos en la Huella Hídrica de los productos o servicios que consumamos.

 

Es un artículo de Te Hago ECO @tehagoeco (blog de la empresa social Sostenibilidad a Medida)