SEO/BirdLife pide recuperar para el Ebro sus zonas naturales de inundación

Las inundaciones que está provocando el Ebro son las mayores de los últimos 100 años, según ha confirmado la propia ministra de Agricultura y Medio Ambiente. Pero la culpa no es de no haber dragado ni limpiado el cauce del río sino de haber permitido que año tras año, desde hace décadas, se vaya invadiendo su ribera y encajonando el cauce para evitar inundaciones en las nuevas zonas dedicadas a cultivo u otras actividades humanas.

 

Aspecto que presentaban las instalaciones del recinto tras las inundaciones del Ebro. / EFE

 

Al menos eso es lo que defienden organizaciones como SEO/BirdLife, que proponen recuperar para el río su dominio público hidráulico y dejar que las zonas naturales de inundación cumplan la función que les adjudicó la Naturaleza.

Para salir al paso de las acusaciones de algunos colectivos que aseguran que por exceso de celo y protección medioambiental, el Ebro se ha desbordado, SEO/BirdLife ha recordado que las zonas donde se ensancha el río (riberas) como consecuencia de sus avenidas periódicas han sido ocupadas por campos de cultivo, y para evitar la inundación de estos se han construido unas barreras (motas) que convierten al río en un torrente de alta velocidad que acaba rompiendo por lugares imprevisibles, en algunos casos afectando a cascos urbanos y poniendo en peligro a las personas. De hecho, denuncian que su curso natural se ha visto reducido en un 45% desde 1927.

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