Roland Berger propone un solo regulador nacional para el agua

El sector del agua en España está muy fragmentado y, con la complejidad administrativa del país, es necesario reconfigurar tanto esta actividad como su marco regulatorio”, afirmó Gustavo Lopes da Silva, socio de Roland Berger. La consultora sostiene que es necesario tener un único regulador nacional, con el objetivo de implantar unas políticas públicas que lleven a la homogeneidad en los criterios de fijación de tarifas y en los niveles de calidad del agua.

 

gustavoGustavo Lopes da Silva, socio de Roland Berger.

 

De esta forma, además, se daría cumplimiento al principio del full cost recovery (recuperación del coste total), exigido por las directivas europeas. Este modelo consiste en que todos los costes de gestión y mantenimiento tienen que ser inferiores al precio final del agua, que en España está “tres o cuatro veces por debajo de países como Alemania o Dinamarca”, en palabras de Lopes. El consultor destacó que el regulador portugués empezó a reunirse con los municipios para conocer de forma más clara cuál es el coste real del agua y señaló que, en este aspecto, es muy necesario el trabajo conjunto.

La inversión necesaria para cumplir con el Plan Nacional de Calidad de las Aguas (PNCA) –cuyos objetivos se fijaron para 2015– estaría alrededor de los 19.000 millones de euros. Así lo estimó el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente en el año 2007, atendiendo a ciertos objetivos de depuración y mantenimiento del medio acuático. Esta cantidad sería aportada por el Ministerio y las regiones.

No obstante, el socio de Roland Berger sugirió que “al no alcanzarse esos niveles de inversión, el país podría ser multado por la UE”. Para evitarlo, España está llevando a cabo un proceso de aprobación de planes hidrológicos –cuenca por cuenca–, que incluye más inversiones con el fin de cumplir los objetivos mencionados, además de los 600 millones ya desembolsados por parte del Ministerio. En un nuevo modelo regulatorio, “con unidades de gestión más grandes que las actuales, la cantidad a invertir sería más pequeña”, declaró Lopes. El consultor citó el caso de Portugal, donde se realizaron inversiones por valor de 8.000 millones. Según él, estas podrían haber sido de menor cuantía si no hubieran sido destinadas a algunas regiones donde “no hacía falta”.

Leer artículo completo en diario CINCO DÍAS