REPORTAJE.- El valor del agua

La Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente destina más de 240 millones de euros a la modernización de regadíos entre 2008 y 2011

 

La Junta ha destinado 243 millones en tres años para modernizar regadíos.

(juntadeandalucia) El regadío es el motor de la agricultura andaluza y dinamizador de la industria agroalimentaria. Tiene una importancia estratégica y desarrolla, además, un papel fundamental como elemento fijador de la población al territorio. Por ello, la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente ha incrementado las ayudas destinadas a la optimización de estos sistemas, priorizando, al mismo tiempo, el ahorro de agua. Ejemplo de esta apuesta es que, sólo entre 2008 y 2011, la Junta de Andalucía ha destinado 243,4 millones de euros para apoyar proyectos de modernización de comunidades de regantes.

Todas estas ayudas han hecho posible la ejecución de 80 proyectos de modernización de regadíos y han permitido, entre otras mejoras, la sustitución de cerca de la mitad de todo el riego en superficie de Andalucía por sistemas de aspersión localizados más eficientes en el uso del agua. Gracias a esta modernización, los regantes de Andalucía utilizan en la actualidad un 25% menos de agua que hace diez años y, con los mismos recursos hídricos de entonces, pueden atender un 36% más de superficie.

La comunidad andaluza cuenta con unas infraestructuras de riego sustancialmente mejoradas. Ejemplo de ello son las actuaciones desarrolladas en la zona regable del Chanza (Huelva), la zona regable del Viar (Sevilla), la zona norte de Huércal-Overa (Almería) y la consolidación de los regadíos de la Sierra Gádor (Almería), Pozo Alcón e Hinojares (Jaén), Motril, Baza y Huécar (Granada) o en Algarrobo (Málaga).

La utilidad de estas infraestructuras de riego depende, por un lado, de la eficiencia de aplicación del agua en parcela, en función del sistema de riego, y por otro lado, de la eficiencia en la distribución y el transporte, en función del tipo de redes y estado de conservación.

Entre las actuaciones que han hecho posible profundos cambios en las diferentes zonas de riego de Andalucía destacan aquellas relativas a la sustitución de las acequias existentes por redes a presión y las de aumento de la regulación a través de la construcción de nuevas balsas.

Igualmente, destacan otras actuaciones que en muchas ocasiones han sido provocadas por el cambio de redes abiertas a redes cerradas como la instalación de contadores y los correspondientes sistemas de bombeo y filtrado.

La modernización de los regadíos es una de las apuestas de la Junta de Andalucía, teniendo en cuenta que representa el 76% de la producción vegetal andaluza y el 63% de la producción agraria. Igualmente, destaca por su elevada capacidad empleadora, ya que concentra el 63,3% del empleo agrario a pesar de que ocupa sólo el 32,3% de la superficie cultivada. Es decir, el regadío andaluz se extiende sobre un tercio de la superficie cultivada en la región y genera dos tercios del empleo agrario.