Récord de agua embalsada por segunda vez en la historia en Málaga

Por segunda vez en la historia los siete pantanos de la provincia de Málaga han superado la barrera de los 600 hectómetros cúbicos. Es decir, están casi al límite después de un otoño e invierno muy lluviosos y a pesar de que ha habido que abrir las presas en reiteradas ocasiones para evitar que se desbordaran. Aún no ha terminado ni el mes de abril y los embalses malagueños almacenan a día de hoy algo más de 609 hectómetros cúbicos, a solo 16 hectómetros cúbicos de su límite total. O, lo que es lo mismo, se encuentran al 97,6% de su capacidad, según los datos de la red Hidrosur. Y eso que durante toda la semana pasada hubo dos presas aliviando agua, el Conde del Guadalhorce y La Concepción, por estar al cien por cien de su capacidad.

 

Desembalse pantano de la ViñuelaLo asombroso es que el año pasado por esas fechas las reservas hídricas embalsadas no llegaban ni a los 493 hectómetros cúbicos y en tan solo un año han sumado casi 117 hectómetros cúbicos más. La última y única vez que se alcanzó esa cifra récord fue en abril de 2011, justo después del invierno más lluvioso de la historia de Málaga donde hubo puntos que recogieron más de mil litros por metro cuadrado. Justo fue en la misma fecha que ahora de hace dos años cuando los recursos almacenados llegaron a su tope. Pero incluso ahora se ha superado aquella cantidad, puesto que en aquel momento había almacenados 604,5 hectómetros cúbicos.

Llovió tanto ese año que el verano comenzó con una disponibilidad de agua embalsada en los siete pantanos de 603 hectómetros cúbicos y eso pese a que durante los meses previos hubo que desembalsar 214 hectómetros cúbicos -el doble del agua que la provincia consume en un año- para evitar que se desbordara.

Para encontrar el anterior récord habría que remontarse hasta 1997 cuando los pantanos llegaron a almacenar los 572 hectómetros cúbicos con la particularidad de que por entonces no existía la presa de Casasola, que tiene capacidad para almacenar 25 hectómetros cúbicos, por lo que la capacidad de embalse de la provincia era de apenas 600 hectómetros. Los más de 609 hectómetros cúbicos almacenados en la actualidad serían en realidad muchos más si se sumara toda la cantidad de agua que ha tenido que ser desembalsada en los últimos meses porque a los siete pantanos malagueños ya no les cabía ni una gota más.

El último dato que se conoce sobre los desembalses es el de la primera semana de marzo, cuando aún ni siquiera había terminado el invierno. En poco más de cinco meses, desde que comenzó el año hidrológico el pasado 1 de octubre y hasta el 7 de marzo, se tuvieron que desembalsar alrededor de 229 hectómetros cúbicos. Es decir, más de un tercio de la capacidad total de almacenamiento de Málaga y el equivalente a tantas reservas hídricas como las que consume toda la provincia procedente de los embalses al cabo de más de tres años.

Aún así, pantanos como La Concepción almacenan más agua de la recomendada por la cota de seguridad. Unos 62,1 hectómetros cúbicos actuales frente a los 56 que tiene de capacidad. La razón es que en este pantano es donde más ha llovido durante el actual año hidrológico, ya que ha recogido 820 litros por metro cuadrado. La Viñuela, el embalse más grande de toda la provincia, almacena también 156 de los 170 hectómetros cúbicos que tiene de capacidad total.

Málaga Hoy