¿Qué usos tiene el agua de niebla?

Los primeros experimentos piloto realizados se centraron en el uso del agua de niebla para la restauración de áreas degradadas por incendios forestales. El experimento de reforestación se llevó a cabo en una parcela de terreno en la zona degradada de Monte los Machos en Ayora (Valencia). Esta parcela presentaba una disposición idónea para la recolección del agua de niebla y la implantación de un sistema de microriego para su aplicación a los plantones.

 

 

Huerto de Niebla

Huerto de Niebla

Fueron introducidas sólo dos especies autóctonas, Pinus pinaster y Quercus ilex, adaptadas tanto al paisaje vegetal como al régimen climático y a los suelos presentes en la zona. El interés de la elección de estas especies en la repoblación radica en que la recurrencia de los fuegos en esta zona ha impedido la recuperación natural del pinar, dejando grandes extensiones ocupadas por vegetación propia de sus etapas degradativas (aulagares, jarales y romerales). La supervivencia de los plantones trascurrido el primer año de plantación se situó por encima del 80% aunque para el caso de la carrasca los resultados arrojaron valores del 93%.

Estos resultados revelan la utilidad de aplicar determinados riegos pequeños y convenientemente espaciados provenientes del agua de niebla, durante el primer verano de vida de una plantación con el objetivo de aumentar la supervivencia de las plantas y promover su crecimiento. Cuanto más estresantes sean las condiciones ambientales o más degradadas se encuentren las parcelas a repoblar, tanto más eficientes serán estos tratamientos.

La segunda aplicación se ha dirigido al diseño de balsas de aprovisionamiento para el apoyo a las brigadas de extinción de incendios. La localización de estas balsas en puntos de difícil acceso a las cubas pero de localización muy estratégica por su proximidad a masas boscosas densas, es de vital importancia para la minimización del riesgo de propagación rápida del incendio al reducir los tiempos de aprovisionamiento de los helicópteros.

La última de las aplicaciones que hemos realizado ha sido la evaluación de la potencialidad del uso del agua de niebla para la provisión de abrevaderos para fauna autóctona, en la reserva natural de la Muela de Cortes (Valencia), área de difícil acceso. Por ello era especialmente interesante y, a la vez, necesario, poder desarrollar y poner a punto un sistema de provisión de agua.

María José Estrela. Presidenta de la Asociación Española de Climatología

Diario de Mallorca