Profesionales de la U. de Talca (Chile) analizan situación actual del agua

Pese a su importancia estratégica, aún se desconocen las características de los sistemas hídricos superficiales y subterráneos. La situación impide a las autoridades adoptar buenas decisiones y la desactualizada normativa dificulta la gestión, regulación y el acceso a este recurso. Es esencial para todas las formas de vida del planeta y fundamental para los procesos productivos de la humanidad. 

 

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Es esencial para todas las formas de vida del planeta y fundamental para los procesos productivos de la humanidad. Simplemente, sin agua no hay vida y tampoco el anhelado desarrollo socio-económico.

“Geopolíticamente es el único recurso natural que le puede dar sustentabilidad a todos los procesos ambientales y económicos del país. Es fundamental para la producción de acero, celulosa, el sector minero, agrícola, forestal, turístico, el ámbito sanitario, o la mantención de nuestras ciudades y ecosistemas”, explicó el académico Roberto Pizarro, director del Centro Tecnológico de Hidrología Ambiental (CTHA) de la Universidad de Talca.

El experto sostuvo que pese a la importancia de este recurso, en Chile no hay completa claridad sobre cómo funcionan los sistemas hídricos superficiales y subterráneos, lo cual deja a nuestro país en una situación de desmedro, ya que la falta de información lleva, en muchas ocasiones, a tomar decisiones erradas.

“El agua es el recurso natural más relevante y conocemos poco su comportamiento en las cuencas. Se utiliza indiscriminadamente sin conciencia ambiental, se cree que es un recurso infinito y que no se contamina”, agregó.

Pizarro, quien además es académico de la Facultad de Ciencias Forestales de la U. de Talca, indicó que a diario en el país se consumen 18 mil litros. “Cerca de dos tercios de esta cantidad es para generación hidroeléctrica y la mitad del tercio restante se destina al riego agrícola. Todo lo demás es usado en las industrias y los servicios domésticos”, señaló.

Pese a esta relevancia, el académico señaló que ni a nivel de la ciudadanía ni de las autoridades existe una real valoración de lo que significa este recurso natural, que solo cobra cierto protagonismo cuando hay inundaciones o sequías.

La disponibilidad de agua es fundamental para el progreso y nuestro país requiere cumplir con tres ejes del desarrollo sustentable, coincidió el profesor José Luis Arumí, del Departamento de Recursos Hídricos de la Facultad de Ingeniería Agrícola de la Universidad de Concepción.

“Lo primero es el crecimiento económico, que requiere del recurso agua para las actividades productivas. En segundo lugar la equidad, para garantizar el derecho al agua de todos los ciudadanos; por ejemplo en Ovalle, Empedrado o Florida, en las regiones de Coquimbo, Maule y Bío Bío, respectivamente. El tercer eje del desarrollo sustentable es la protección del ambiente, donde se requiere conservar ecosistemas sensibles que necesitan disponer de los caudales mínimos ecológicos”, explicó Arumí.

POLÍTICA DE ESTADO

La falta de una política de Estado que, a largo plazo, permita desarrollar estrategias y hacer un uso óptimo del vital elemento es uno de las carencias que más acusan los expertos.

“El país no está consciente del problema futuro que se generará por la falta de agua. Se deben tomar medidas para encontrar soluciones”, aseguró el director del Centro de Investigación y Transferencia en Riego y Agroclimatología (CITRA) de la UTalca, Samuel Ortega. Señaló que las autoridades y los parlamentarios no le otorgan la importancia suficiente a la escasez hídrica en Chile.

“Hace falta una política de Estado independiente de los gobiernos. Cada vez que empieza una nueva administración se borra lo anterior y comienza todo de nuevo. Entonces no hay políticas permanentes en el tiempo. Por eso es necesario un plan maestro, pero del Estado, no del gobierno de turno, para que los avances se mantengan. Se requiere una estrategia nacional que debe ser desarrollada por ciudadanos, autoridades y las empresas”, explicó Ortega, quien además es docente de la Facultad de Ciencias Agrarias de la casa de estudios maulina.

Ortega propuso la realización de un profundo estudio sobre la legislación del agua. “En la década de los ’80 los derechos de agua fueron entregados gratuita y a perpetuidad a los privados. Y ahora como estrategia debemos asegurar el agua para el consumo humano. Eso en la legislación no está claro, pese a que la Organización de las Naciones Unidas dice que el agua es un derecho humano”, afirmó el investigador.

Advirtió que otro aspecto importante y estratégico es el manejo sustentable del recurso hídrico. “En Temuco hay comunidades que se quedan sin agua por el exceso de forestación que agota las vertientes de las personas. Lo mismo ocurre en Constitución. También en Petorca donde hay un exceso de empresas frutícolas que extraen el recurso y eso produce falta de agua para el consumo humano. Por eso falta un manejo integrado de recursos hídricos superficiales y subterráneos”, indicó.

DEUDAS

La directora ejecutiva de la Fundación Terram, Flavia Liberona, reconoció que pese a la importancia estratégica del agua en Chile la situación es preocupante debido a que existe una legislación anticuada que entrega derechos sobre este recurso a personas naturales y jurídicas, sin un adecuado sistema de gestión por parte del Estado.

“Tampoco existe un mecanismo de información actualizado que respalde o que sirva de base para implementar ese sistema”, señaló.

Agregó que el país ha tomado decisiones que dificultan resguardar el acceso de las personas a este recurso tan vital para la vida, entregando, por ejemplo, el derecho de aguas al sector privado. Añadió que lo anterior se ve agravado por la falta de atribuciones de la autoridad para gestionar adecuadamente este mercado o para cumplir funciones reguladoras o sancionatorias.

“Es un mercado que carece de trasparencia en la información, generando que el Estado actualmente no sepa bien quiénes son las personas naturales o jurídicas que tienen derechos de agua en cada cuenca. Asimismo, las estaciones de monitoreo en ríos y lagos son insuficientes y muchas veces su estado es deplorable. Existen también importantes deficiencias respecto a la normativa ambiental de calidad de las aguas. Todo este escenario en medio de una sequía severa y prolongada”, señaló Liberona.

La seremi del Medioambiente del Maule, Mariela Valenzuela, admitió que falta mejorar los conocimientos existentes sobre las fuentes de agua de nuestro país. Señaló que enfrentar la falta del vital elemento constituye un gran desafío y se necesita el aporte del mundo académico con más investigación científica. “Y es que no conocemos todavía bien nuestras cuencas. Falta información para tomar decisiones, porque ni siquiera sabemos bien sobre todos nuestros ríos y lagunas. Tampoco cómo estamos impactando la biodiversidad”, dijo.

Sobre la privatización de los servicios de agua potable, la seremi reconoció que ha aumentado la discusión sobre el tema, porque en las regiones se genera competencia entre el uso de agua para actividades productivas y el consumo humano.

“Entonces hay que ver qué pasa con los derechos y el Código de Aguas. Hay normativa institucional que fue pensada cuando Chile tenía muchos recursos, pero el gran crecimiento económico en los últimos 30 años ha significado que sean finitos, limitados. Debemos empezar a utilizarlos mejor y ese cambio de paradigma en muchas partes de la sociedad no se hace”, sostuvo.

“Es necesario buscar más equilibrios, ver cuál es el modelo que se ajusta mejor a esta nueva realidad”, señaló.

ESTRATEGIA

La seremi del Medioambiente reconoció que el aumento en la demanda para distintos fines, aumenta la competencia y despierta conflictos.

Dijo que concientes de la relevancia del agua para el desarrollo de procesos productivos en todo el país, fue que el gobierno diseñó la Estrategia Nacional de Recursos Hídricos (ENRH), que busca enfrentar la escasez hídrica mediante alternativas no convencionales, tales como ductos submarinos y la conducción de caudales desde cuencas con disponibilidad hasta aquellas deficitarias.

Así por ejemplo, dijo que existe un proyecto que busca transportar el vital elemento desde los ríos Bio Bío y Maule hasta las ciudades y actividades productivas del norte chileno.

“Esto tiene implicancia en la discusión de si el Maule está dispuesto a ceder agua a otras regiones. El tema hídrico es la base de todo el desarrollo regional y económico y al hacerse más escasa, nos va generando cada vez más conflictos. Como autoridades tenemos que ir viendo la forma de solucionar esto”, afirmó Valenzuela.

Este artículo ha sido publicado en www.utalca.cl