Planeta Tierra y el Agua

Hace varios años, el  Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias (IFPRI, de sus siglas en inglés), planteaba ya algunas preguntas y ponía sobre la mesa algunos temas para el debate: ¿Puede la Tierra producir alimentos suficientes para 8.000 millones de personas?…………

Fuente: Blog de Alfonso MarroquÍn – Diario digital HOY  

 

1.-Inunda-Sequía1Hace varios años, el  Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias (IFPRI, de sus siglas en inglés), planteaba ya algunas preguntas y ponía sobre la mesa algunos temas para el debate: ¿Puede la Tierra producir alimentos suficientes para 8.000 millones de personas?, ¿Para 10.000 millones?, ¿Dónde está el límite de esas posibilidades?. Resulta que el agua será uno de los principales factores que podría poner el límite a la producción futura de alimentos, y con ello al crecimiento. No obstante algunas de estas consideraciones son con frecuencia objeto de mínima, cuando no nula, atención.

Cuando se detectó el problema del cambio climático mundial, en 1988, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) crearon el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), creado como un grupo abierto a todos los Miembros de las Naciones Unidas y de la OMM. Es ampliamente admitido que este Grupo es la máxima autoridad en lo relacionado con el clima y sus variaciones. Buena prueba de lo cual fue la concesión del galardón de Premio Nobel de la Paz, que le fue otorgado en 2007, año de presentación por el Grupo del último de los cuatro informes de evaluación, emitidos hasta ahora.

En dicho informe, el IPCC establece que se espera que el cambio climático intensifique la carencia, actualmente padecida, de los recursos hídricos del planeta, debido al crecimiento de la población, al cambio del desarrollo económico, al cambio de los usos de la tierra y a la creciente urbanización del suelo. A escala regional, las grandes áreas de nieve en las montañas y los glaciares desempeñan un papel esencial en relación con la disponibilidad de agua dulce. Según las previsiones, se acelerarán durante el siglo XXI las pérdidas generalizadas de masa de los glaciares y las reducciones de la cubierta de nieve, reduciéndose en consecuencia la disponibilidad de agua y el potencial hidroeléctrico.

2.-Cambios-mundo-1024x758El agua es el principal medio a través del cual el cambio climático afecta a los ecosistemas de la Tierra y, por tanto, a la vida en nuestro planeta. En la actualidad, ya se aprecian los impactos del cambio climático relacionados con el agua y la polarización del planeta en grandes áreas, unas con precipitaciones crecientes y otras decrecientes, se ha traducido en sequías e inundaciones cada vez más frecuentes y con más importantes consecuencias.

Los recursos hídricos y su gestión afectan a prácticamente todos los aspectos de la sociedad y de la economía; en particular, la salud, la producción y la seguridad alimentaria, el abastecimiento de agua para múltiples necesidades y el saneamiento, la energía, la industria y el funcionamiento de los ecosistemas. A día de hoy, y desde hace ya bastantes años, la escasez de agua es importante, especialmente en muchos países en desarrollo, sobre todo del continente africano.

A nivel global, las investigaciones disponibles parecen indicar que en grandes áreas de nuestro planeta aumentarán considerablemente las precipitaciones, tanto en cantidad como en su intensidad, registrándose con frecuencia fenómenos tormentosos, durante los que se registrarán grandes cantidades precipitación en cortos períodos de tiempo. El mayor riesgo de crecidas que ello supone planteará en esas áreas graves problemas desde el punto de vista de riesgos para la sociedad, para la infraestructura física y para la propia calidad del agua. Aunque de menor extensión, se detectan también áreas del planeta en las que disminuirán las precipitaciones, y en alguna de esas áreas, incluso de forma bastante notable.

Si tenemos en cuenta que se calcula que hasta un 20% de la población mundial habitará en áreas en que las crecidas aumentarán a lo largo de este siglo, resulta que los aumentos de la frecuencia y gravedad de las probables inundaciones afectarán negativamente el desarrollo sostenible de los países situados en esas zonas.

3.-IPCC_Mapa-Global-1024x528En la figura superior se presentan las previsiones de cambios relativos de la escorrentía anual a gran escala (disponibilidad de agua, en tanto por ciento) para finales del presente siglo, comparadas con las registradas en el último decenio del siglo XX. Los valores representan la mediana de todos los modelos climáticos (se han utilizado 12 modelos) para el escenario A1B, que es el considerado, casi unánimemente, como el más probable. Las áreas rayadas, representan los lugares en que casi todos los resultados coinciden en el signo del cambio, es decir son las zonas en las que las previsiones que nos aportan los modelos son más probables. Las áreas afectadas por la sequía aumentarán en extensión, y ello repercutirá negativamente en múltiples sectores: agricultura, suministro hídrico, producción de energía o salud.

Es evidente que, a grandes rasgos y para grandes áreas, en el hemisferio norte, todas las zonas de mayor latitud norte, como Canadá, el norte de los Estados Unidos, las zonas norte de Europa y prácticamente la totalidad de Asia, verán incrementadas sus disponibilidades de agua, incluso tal vez en exceso, dado que aumentará el riesgo de inundaciones; mientras que la parte más en peligro de escasez, y por tanto de mayor probabilidad de riesgo de sequías, es la cuenca del Mediterráneo, norte de África y sur de Europa, y dentro de ella la Península Ibérica se perfila como de claro riesgo de disminución de las precipitaciones y de ocurrencia de sequías.

4.-Vulnerabilidad-Europa-1024x767En futuras comunicaciones intentaremos presentar la situación actual y prevista, tratando de concretar detalles, a escalas decrecientes (Europa, España, Extremadura, …); pero, sirva por ahora como anticipo el mapa del nivel de vulnerabilidad, frente al cambio climático, de la cuenca mediterránea de Europa y el norte de África, que nos muestra ya que las cosas no pintan bien en esas áreas.

Fuente: Blog de Alfonso Marroquín – Diario digital HOY