Óxido de grafeno español para limpiar las aguas de Fukushima

Salmones amarillos en el Pacífico. Esta es una de las consecuencias de la que ya es considerada la mayor catástrofe nuclear sobre agua marina: Fukushima. Mientras tanto, la Compañía Eléctrica de Tokio (TEPCO) tiene en marcha múltiples proyectos para limpiar la radiactividad de las aguas de la central nuclear. Y es aquí donde entra la española Graphenano, que la pasada semana iniciaba las pruebas para colaborar con el TEPCO en la limpieza de las aguas radiactivas, y para ello los proveerá con óxido de grafeno.

 

Trabajadores de TEPCO en la central de Fukushima. / REUTERS

 

La colaboración arrancó en el marco del XIV Congreso de Nanotecnología que tuvo lugar en Japón. La entrada del grafeno de la empresa española viene propiciado por las características del proyecto que, asumiendo que se tratan de enormes cantidades de agua exige que se trate de óxido de grafeno de alta superficie para así abarcar más isótopos y en cantidad muy superior a lo que suele ser la producción habitual de grafeno -de unos miligramos al día-. «Somos pioneros a nivel mundial en la aplicación del grafeno para limpiar aguas radiactivas» resaltó el presidente de Graphenano, Martín Martínez.

Según apuntó Martínez, sólo es posible realizar en agua esta limpieza de tóxicos radiactivos. De hecho, el proceso se aplicará sobre aguas confinandas, aquellas en las que no entra agua y, por tanto, no se repone, ya que, en palabras del presidente de la nanotecnológica, aunque «en el mar se comportaría de la misma manera, la radiación está dispersa en mucha más masa de agua y sería imposible eliminarla».

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