Miles de regantes plantan cara a Industria con movilizaciones contra el tarifazo

Miles de regantes se manifestaron este miércoles de forma simultánea en toda España frente a sus respectivas delegaciones de Gobierno para pedir “justicia eléctrica” y exigir la puesta en marcha de un escenario tarifario más justo y competitivo que no les “cobre por lo que no consumen”. En los últimos seis años, los costes fijos –que deben pagarse todo el año, a pesar de que el servicio sólo se usa durante la campaña de riego- se han incrementado un 1.000%, según la Federación Nacional de Regantes (FENACORE).

 

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De esta forma, los costes energéticos para el regadío español superan ya en más de un 30% la media europea, lo que se traduce en una factura de la luz cercana a los 700 millones de euros anuales o lo que es lo mismo, un 80% más desde el inicio de la crisis. Sólo la reforma energética del pasado verano ha supuesto un sobrecoste de 100 millones de euros, obligando a muchas explotaciones a abandonar el regadío por el secano, aunque éste último sea cinco veces menos productivo.

Según Fenacore, no es que el Gobierno no sea consciente de la gravedad de la situación por la que atraviesa el regadío, sino que su falta de voluntad política responde al “miedo” que generan los más de 30.000 millones de euros de deuda que ya acumula el sistema eléctrico. En este sentido, al incrementar los costes regulados se asegura el cobro de unos ingresos fijos que de otro modo perdería al haberse reducido en más de un 30% los consumos actuales sobre los previstos antes de la crisis.

Para los regantes, lo que hace falta realmente es un sistema transparente y equitativo en la distribución de los costes fijos de la energía, ya que carece de sentido que con la excusa del déficit de tarifa sean los usuarios los que paguen de su bolsillo los errores de la política energética, mientras las productoras de energía siguen registrando cuantiosos beneficios a pesar de la deuda acumulada.

Por esta razón, bajo el contundente lema “El regadío agoniza, no al tarifazo”, pidieron la puesta en marcha de una distribución justa y equitativa de los costes fijos de la energía entre los consumidores estacionales, dejando claro que no quieren tratos de favor ni subvenciones, sino simplemente pagar por lo que utilicen. La fórmula puede ser despenalizar los contratos de temporada, abonar únicamente la potencia realmente utilizada en lugar de la contratada o incluso, que la legislación permita realizar más de un contrato al año con las compañías eléctricas.

 

Un IVA reducido para los artistas de la producción de alimentos

También solicitaron la aplicación de un IVA reducido en el suministro eléctrico, tomando como antecedente el caso de Italia, preguntándose por qué si también son artistas, pero de la producción de alimentos básicos, no pueden acceder a un IVA de este tipo, en clara alusión a la decisión del Ejecutivo de aplicar una reducción impositiva a la compraventa de objetos de arte.

Como no podía ser de otra manera, durante las movilizaciones también hubo alusiones irónicas al “plan de modernización de regadíos más ambicioso diseñado en España” y que está hipotecando el futuro de los agricultores. Con consignas tan descriptivas como “la modernización nos lleva al paredón”, denunciaron que las circunstancias son especialmente graves para los regantes que transformaron sus explotaciones para reducir el consumo de agua pero que han tenido que contratar más potencia para regar en ocho horas lo que antes se regaba en veinticuatro.

“Con los costes actuales, resulta imposible amortizar la inversión, conduciendo al sector a la ruina y dejando en “stand by” los más de un millón de hectáreas que todavía quedan pendientes”, afirmó el presidente de Fenacore, Andrés Del Campo.

Por eso, con pancartas que advertían del peligro de apagón que suponen las actuales tarifas eléctricas para el sector, adelantaron que los agricultores de regadío están “en peligro de extinción” al verse obligados a abandonar sus cultivos para pasarse al secano que, aunque es cinco veces menos productivo, no implica semejante coste energético.

Como alternativa para avanzar en la modernización de regadíos y minimizar los gastos de electricidad derivados de este proceso, los regantes exigieron también la articulación de la normativa marco adecuada para facilitar la producción de energía distribuida cerca de los centros de consumo –producción de energía para autoconsumo-, eliminado las trabas administrativas actuales.

ION COMUNICACIÓN