México.- “La vida detrás de la planta de tratamiento El Ahogado” por Mayra Torres para El Informador

La descarga de agua limpia es de mil 850 litros por segundo, aunque la capacidad es de dos mil 250

 

 

Los habitantes de Las Chivas, fraccionamiento en Tlajomulco de Zúñiga, viven detrás de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) de El Ahogado, que arrancó operaciones el pasado 17 de marzo. Ahí, el paisaje no está relacionado con un complejo deportivo ni con grandes áreas verdes, aunque sí hay arroyo: El Ahogado -efluente del Río Santiago-, pero éste no embellece la zona.

Las estructuras visibles son los almacenes, donde el agua residual de la zona suroriente de la Zona Conurbada de Guadalajara es tratada para recuperar su cualidad incolora, así como el ducto que transporta el líquido limpio al arroyo.  El tubo está a la vista de todos y cruza un terreno baldío, el mismo que Guadalupe Ramírez, vecina del racho El Cárcamo, transita en su bicicleta. Ella puede oír el ruido, provocado por el agua que cae al afluente, pero ya no percibe los malos olores de las aguas negras. Recuerda que al principio, “sí había olores, pero después se fueron terminando”.

Guadalupe Ramírez sólo pasa por ahí; sin embargo, Alondra Lorena Becerra Torres vive justo detrás a la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales El Ahogado, que ahora trabaja mil 850 litros por segundo, cifra por debajo de su capacidad máxima, dos mil 250 litros por segundo. El último número sólo se rebasó durante el temporal de lluvias. Para la vecina del fraccionamiento Las Chivas, los malos olores son menores, pero por las noches se perciben, “ahorita no porque está nublado”.

Para Becerra Torres, de 22 años y ama de casa, la planta de tratamiento y el arroyo no sólo son sus vecinos, sino los culpables de que su estéreo se descompusiera. Dice que la humedad del ambiente lo dañó y que los técnicos le explicaron que ése es el destino de sus equipos electrónicos: cubrirse de moho.

El riego, una alternativa para el agua limpia

En el interior de la Planta de Tratamiento El Ahogado, los jardines se riegan con agua procesada, la misma que cae al arroyo. El pasto está corto y verde, pero no huele a campo, el aroma es, por momentos, a aguas residuales y en otros, a algo parecido al cloro, sin embargo, el jefe de operaciones, Alfonso Chaverría Bañuela explica que este elemento químico no se emplea en el proceso, porque es peligroso para los vecinos y para el personal del complejo de limpia.

Chavería Bañuela detalla que el agua tratada en otras ciudades como Chihuahua se emplea para el riego, pero aquí es tarea de las autoridades determinar el destino final del líquido ya limpio.

Fuente: EL INFORMADOR