México.- El país, con estrés hídrico; peligran aguas subterráneas por contaminación

Anuncia la Conagua nuevo modelo institucional para el sector

 

México vive con estrés hídrico. Mejorar la calidad de ríos, lagos y acuíferos es un reto para el país. Además, la contaminación amenaza las aguas subterráneas, advirtió la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en el estudio Hacer posible la gestión del agua en México.

Advierte que en los pasados 60 años la cantidad de líquido disponible por persona ha disminuido drásticamente, debido al crecimiento demográfico, a lo cual se suma que el agua no está repartida de manera uniforme, ya que tres cuartas partes de la población vive donde el recurso es escaso. A ello se suma que en los próximos 20 años se tendrá que dotar del recurso a 36 millones de personas y de servicios de saneamiento a otra cantidad similar.

Aunado a ello, el país es altamente vulnerable a inundaciones y sequías. Sólo entre 1980 y 2007 esos fenómenos afectaron a alrededor de 8 millones de personas y provocaron daños por 130 mil millones de pesos.

En la presentación del estudio, el secretario general de la OCDE, José Ángel Gurría Treviño, sostuvo que el agua es un asunto de seguridad nacional.

Consideró que se deben redoblar esfuerzos, con el fin de aumentar la rentabilidad de las políticas de agua, abordar los desafíos multiniveles y la gestión de las cuencas hidrográficas, así como promover mayor coherencia en las políticas de agricultura y energía.

Durante su participación, el director de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), David Korenfeld, anunció que se creará un nuevo modelo institucional en el sector, en el cual se redefinirán las responsabilidad de cada orden y nivel del gobierno.

 

 

Indicó que se requiere una profunda remodelación institucional, que lleve al establecimiento de un nuevo modelo técnico de gestión del recurso para definir claramente las responsabilidades de cada orden y nivel de gobierno, ya que sólo con corresponsabilidad se podrán enfrentar los nuevos retos.

Expresó que se trabajará en cuatro ejes: lograr que México tenga servicios de agua adecuados y asequibles para mejorar la calidad de vida de la población; que en el país haya el líquido suficiente para garantizar la seguridad alimentaria y convertirla en elemento que ayude a combatir la pobreza; llevar a cabo acciones para que ese recurso sea uno de los motores que impulse el desarrollo económico y social, y lograr que el país garantice su seguridad hídrica y sea capaz de afrontar los retos ligados con el cambio climático para reducir la vulnerabilidad de la sociedad.

El estudio de la OCDE señala que hay cuatro temas que deberán abordarse para asegurar el futuro del agua en México: gestionar las interdependencias entre múltiples actores, superar las brechas de coordinación y capacidad a partir de buenas prácticas a escala local, estatal y federal, y fortalecer la gobernabilidad de las cuencas para una gestión verdaderamente integral de los recursos hídricos. Finalmente, aumentar la eficiencia económica y la sustentabilidad financiera de las políticas del agua.

Fuente: La Jornada