Más de 60 pantanos desembalsan al rozar niveles máximos por las lluvias

Más de 60 pantanos de la comunidad están aliviando agua en las últimas horas como medida preventiva al haberse aproximado a sus niveles máximos de seguridad por las abundantes precipitaciones de las últimas semanas, que ha llevado a estos embalses a un porcentaje medio del 84%, 30 puntos más que al inicio del año hidrológico, a principios de octubre. Solo en los últimos siete días los pantanos han recibido 86 hectómetros cúbicos.

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Las mayores precipitaciones se han registrado en la cuenca del Guadalquivir, donde en algunos puntos ha llovido, desde octubre, casi el doble de toda la media histórica. Es el caso, por ejemplo, del embalse del Quiebrajano, en el entorno de la capital jiennense, donde se han acumulado más de 1.000 litros en cinco meses. En otras provincias, destacan las precipitaciones por encima de los 700 litros en los pantanos de Almodóvar y Los Hurones (Cádiz) o de más de 600 en los de Huesa o José Toral (Sevilla), Colomera (Granada) y Guadanuña (Córdoba).

El hecho de que las lluvias sean persistentes pero moderadas está haciendo que los desembalses se hagan de manera controlada y con menos riesgo de provocar avenidas. En la cabecera del Guadalquivir, El Tranco aliviaba, este miércoles, 20 metros cúbicos por segundo, frente a los más de 150 en los cordobeses de Villafranca o Hornachuelos y los casi 200 en Melonares, en Sevilla. La presa hispalense de Alcalá del Río, por donde pasa el agua de la cabecera del Guadalquivir, aliviaba 720 metros cúbicos por segundo.

El Gobierno no invertirá en la demolición de la presa de Andújar, según la Confederación

En las cuencas intracomunitarias andaluzas, gestionadas por la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente, también se llevan a cabo desembalses preventivos en pantanos como los gaditanos de Arcos-Bornos, Zahara y Guadarranque o los malagueños de Gaudalhorce y Conde de Guadalhorce. En todo caso, se trata de vertidos de caudales modestos, con escaso impacto en los caudales circundantes en los tramos de río aguas abajo. La cuenca del Mediterráneo está al 75% de su capacidad; la del Tinto-Odiel, al 72%; y la de Guadalete-Barbate, al 85%.

Mientras tanto, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) ha renunciado a demoler la presa de Marmolejo, a la que distintos informes técnicos y organizaciones agrarias culpan de las continuas inundaciones en la vega de la comarca de Andújar por la acumulación de lodos que la convierte en un tapón. A pesar de que todos los grupos políticos de esta localidad jiennense votaron a favor de la demolición de esta presa, cuya concesión gestionó Endesa para el aprovechamiento hidroeléctrico, el presidente de la Confederación, Manuel Romero, ha confirmado que el Gobierno no invertirá en esta actuación. “Su eliminación no es la solución definitiva al problema de las inundaciones”, les dijo Romero a los agricultores el pasado martes.

Para la Confederación, la zona inundable está muy próxima a la confluencia de los ríos Jándula y Guadalquivir, que son muy caudalosos cuando se producen fuertes precipitaciones. Por eso se va a hacer un estudio que analice el funcionamiento hidráulico natural de la confluencia de los dos ríos por si este punto estuviese incrementando el riesgo de inundaciones. Además, la CHG invertirá 1,5 millones en distintas obras hidráulicas para prevenir las avenidas en la vega de Andújar.

El País