Los ríos vuelven a su cauce en la cuenca cantabrica.

La Confederación Hidrográfica del Cantábrico draga el Nalón y el Aller para retirar las piedras y sedimentos acumulados y prevenir inundaciones

 

Las obras de dragado que la Confederación Hidrográfica del Cantábrico lleva a cabo en Aller.

(LNE) Las obras para dragar los ríos Nalón, Aller y Negro ya avanzan a pleno rendimiento. Después de las tareas de preparación acometidas en días previos -consistentes principalmente en la habilitación de rampas para que las máquinas pudieran bajar a los cauces- los trabajos ya se centran en la retirada de tierra, maleza y piedras, con el objeto de prevenir riadas en la zona y evitar futuras inundaciones en los espacios próximos a los ríos.

Estas actuaciones se enmarcan en el plan puesto en marcha por la Confederación Hidrográfica del Cantábrico que cuenta con un presupuesto de cuatro millones de euros y que se desarrollará en 29 concejos asturianos y trece cántabros, concretamente en las cuencas del Eo, Nalón-Narcea, Sella-Piloña, Cares-Deva, Saja-Besaya y Nansa, así como en las cuencas costeras oriental y occidental asturiana para mejorar la capacidad de desagüe.

Los trabajos están consistiendo en el dragado de los tramos de río más problemáticos, aquellos en los que se hayan depositado más residuos sólidos arrastrados por las aguas (árboles o troncos caídos), así como el desbroce o la poda selectiva de la vegetación ribereña. También se están dragando los tramos de cauce que resultaron afectados por aterramientos.

Las obras encaminadas a dragar el río Nalón se están desarrollando en Sama a la altura del puente de La Maquinilla, en la zona de Los Llerones. El interés se centra en impedir las riadas en la zona, similares a las que han afectado en anteriores ocasiones al área recreativa y deportiva de Los Llerones. La previsión es que los trabajos duren alrededor de un mes. Las tareas están centradas básicamente en la eliminación de la isleta que hay en las inmediaciones del puente y que discurre, aguas abajo, por la margen izquierda del río. Las tareas previas consistieron en talar los árboles y eliminar la maleza de un tramo del cauce, en la zona donde la calle La Llera se cruza con la Cándido Fernández Riesgo, con el objeto de acondicionar una rampa de acceso al río. Resuelto ese paso, los operarios ya trabajan en la retirada de piedras y sedimentos en la margen izquierda.

La zona deportiva y recreativa de Los Llerones, ubicada en la margen derecha del río, suele ser una de las zonas más castigadas en Langreo como consecuencia de las crecidas del río Nalón. Estas inundaciones, además de impedir el paso por la zona durante días, afectan a la pista de carreras existente, que ha tenido que ser reparada y modificada en varias ocasiones. El objetivo de los trabajos es reducir el riesgo de inundación en esta zona, situada sensiblemente por debajo de la área urbanizada en Los Llerones. La última vez que se inundó fue en febrero de este año.

La Confederación Hidrográfica del Norte también ha comenzado las obras de dragado en la zona de confluencia de los ríos Aller y Negro, entre La Arenina y el puente de La Casanueva, para evitar inundaciones en las viviendas próximas al cauce, donde se ubican la populosa barriada de San Isidro. Esta zona ha sido una de las damnificadas por las riadas en los últimos años, lo que obliga a bombear el agua acumulada en los sótanos cada vez que se producen avenidas.

Las máquinas retroexcavadoras y camiones de gran tonelaje se están ocupando estos días de retirar gran cantidad de cantos rodados para dar profundidad al cauce y evitar desbordamientos, ya que se trata del punto de convergencia de los dos ríos de la zona, ambos de curso rápido.

Entre las actuaciones programadas por la Confederación Hidrográfica en las Cuencas para prevenir inundaciones se incluyó una ambiciosa intervención para dragar el río Caudal en un tramo de algo más de dos kilómetros, comprendido entre el puente ubicado en la capital del concejo de Morcín, Santa Eulalia, y la desembocadura del río en Los Molinos, en Argame. Este plan incluía la limpieza y el desbroce de toda esa zona del río, en una área que se ha visto afectada por riadas.