Los ríos Gigüela y Guadiana llenan de agua el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel

Los 1.516 metros cúbicos por segundos que está aportando el río Gigüela y los 1.723 metros cúbicos por segundo que llegan a través del río Guadiana, procedentes del río Azuer, han vuelvo a colmar de agua el parque nacional que tiene más de 2.000 hectáreas encharcadas. Las lluvias recogidas en los últimos quince días en la comarca de Daimiel, que superan los 56 litros por metro cuadrado, han provocado que el río Gigüela, que prácticamente ha mantenido con agua su cauce desde el verano, haya comenzado a realizar aportes continuos a Las Tablas de Daimiel.

 

tablasdedaimielmolinomolemochoParque Nacional de las Tablas de Daimiel

 

En el caso del río Azuer, su comportamiento hidrológico está siendo excepcional este año, puesto que prácticamente no ha dejado de correr durante la época estival, una circunstancia que no ha sido habitual en décadas.

El agua del río Azuer, que vierte al río Guadiana a escasos kilómetros antes de entrar al parque nacional, ofrece una estampa única, creando grandes zonas encharcadas en la zona de protección del parque nacional.

Fuentes cercanas al parque nacional han señalado a Efe que la entrada de agua a través del río Gigüela ha provocado que los tablazos que se encuentran en la zona este del parque se hayan vuelvo a inundar.

La abundancia de agua también ha hecho subir los niveles en el resto de lugares del parque, quedando el agua, en las pasarelas destinadas al uso público, a escasos 25 centímetros de inundarlas.

Lo que sigue siendo una preocupación para los responsables del parque nacional, como reconocía recientemente el presidente de su patronato, el senador Sebastián García, es la calidad de las aguas que llegan a través de estos ríos, y que tal y como expresó en la reunión del último patronato “es muy mejorable”.

En este mismo sentido también se manifestó hace unos meses la directora adjunta del Organismo Autónomo de Parques Nacionales (OAPN), Montserrat Fernández, quién aseguró que les preocupa mucho “la calidad de las aguas” que llegan al parque nacional.

La buena situación hídrica que viven Las Tablas de Daimiel se mantiene desde el año 2010, cuando el parque volvió a llenarse gracias a las abundantes precipitaciones que se registraron ese año.

Hasta entonces, el parque nacional había vivido una gran época de sequía, con un intervalo transitorio de inundación que se registró en julio de 2004 cuando se llegaron a inundar algo más de 1.700 hectáreas de terreno.

Las Tablas de Daimiel fueron declaradas en 1973 parque nacional por su importancia para la conservación integral de las aves acuáticas, en 1981 fueron incluidas en el Programa MaB (Hombre y Biosfera) al declarar a la Mancha Húmeda como Reserva de la Biosfera y en 1982 fueron reconocidas como Humedal de Importancia Internacional por el convenio Ramsar, mientras que en 1988 recibió la calificación como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA).

El Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel es el último representante de un ecosistema denominado tablas fluviales, que se formaron por los desbordamientos de los ríos Guadiana y Gigüela y que es utilizada por la avifauna acuática como área de invernada, mancada y nidificación.

Este artículo fue publicado en lastablasdedaimiel.blogspot.com.es