Las empresas piden revisar el Plan Calidad Agua y renovar alcantarillado

En una entrevista con Efe con motivo del próximo Día Mundial del agua, el presidente de la Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamiento (AEAS), Roque Gistau, ha criticado el Plan de Calidad del Agua (2007-2015), del que “prácticamente aún no se ha hecho nada” y que implica una inversión de 19.000 millones de euros.

Las empresas piden revisar el Plan Calidad Agua y renovar alcantarillado

Las empresas piden revisar el Plan Calidad Agua y renovar alcantarillado

Las empresas de abastecimiento de agua y saneamiento han propuesto hoy revisar el Plan de Calidad del Agua y hacer una profunda renovación del alcantarillado del país, la “cenicienta” del sistema.

En una entrevista con Efe con motivo del próximo Día Mundial del agua, el presidente de la Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamiento (AEAS), Roque Gistau, ha criticado el Plan de Calidad del Agua (2007-2015), del que “prácticamente aún no se ha hecho nada” y que implica una inversión de 19.000 millones de euros.

El coste del plan, cuyo fin es mejorar la calidad de las aguas residuales evitando la contaminación de ríos, costas y acuíferos, y una mayor reutilización de las aguas depuradas, se reparte entre el Gobierno, las comunidades autónomas y los ayuntamientos.

A juicio de Gistau, ingeniero de caminos y que fue presidente de la Expo de Zaragoza, el plan es “más papista que el Papa”, lo que obliga a que los vertidos tengan “una calidad casi igual al agua de beber, lo que requiere tratamientos terciarios muy caros”.

“Y la inversión no es lo más importante, sino que los gastos de explotación del Plan supondrían casi duplicar el precio de la depuración” (que hoy supone el 40 % de la factura), ha añadido.

Por otro lado, el presidente de la AEAS ha opinado que frente a la red de abastecimiento, en un estado “razonablemente bueno”, el alcantarillado del país es “la cenicienta” y necesita una renovación en el 50 % de su extensión.

Pero la renovación del alcantarillado, competencia de los ayuntamientos, implica “una inversión muy fuerte -algo que hoy no es posible debido a la situación económica- y después un mantenimiento adecuado”.

El hecho de que el alcantarillado no esté en buenas condiciones influye también en el agravamiento de las consecuencias de inundaciones y otros fenómenos meteorológicos adversos, ha advertido el delegado general del Grupo Aguas de Barcelona en Madrid entre 2004 y 2005 y el presidente de Aguas Andinas entre 2002 y 2004.

En cuanto a las tasas de consumo de agua de los españoles, Gistau ha explicado que se han reducido no tanto por una mayor sensibilización ambiental del ciudadano sino por la mayor eficiencia de los electrodomésticos del hogar (lavavajillas, lavadoras…)

Y, en segundo lugar, la mayoría de las comunidades autónomas tienen un sistema tarifario escalonado (más elevado cuanto mayor sea el consumo).

“No somos derrochones en el consumo urbano, pero sí hay menos eficiencia en los regadíos, pese a haberse avanzado mucho. Se ha progresado sobre todo en los lugares donde menos agua hay, por ejemplo Murcia”, ha apostillado el ingeniero, vinculado al mundo del agua durante las tres últimas décadas.

Con respecto a las desaladoras, ha opinado que se trata de una fuente alternativa más que aporta alrededor de los 700 hectómetros cúbicos de los 30.000 hectómetros cúbicos que se consumen al año en España.

Del conjunto, alrededor del 75 % se dedica al regadío, el 15 % al abastecimiento urbano y el resto a la industria.

Tanto las desaladoras como la reutilización de aguas son “dos fuentes alternativas muy importantes”, ya que “prácticamente están agotadas las fuentes naturales”.

Se han construido numerosas desaladoras en la costa cuyo precio ronda los 70 céntimos de euros por litro frente a los cinco céntimos del precio del agua natural, por lo que la primera “no la compra ni Blas” a su precio de coste.

Por ello, Gistau propone hacer un “mix” de recursos naturales, aunque, de momento, la propuesta no ha tenido acogida.

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