La situación límite de los pantanos dispara el riesgo de inundaciones en Andalucia

Los pantanos andaluces no dejan de recibir agua y la previsión es que sigan haciéndolo en los próximos días. Los de la cuenca del Guadalquivir y los de la cuenca atlántica andaluza son, junto con los del Guadiana, los que más llenos están de todo el país. Una situación que ha provocado que salten todas las alarmas, especialmente en la cuenca alta del Guadalquivir, en la provincia de Jaén, donde la Junta de Andalucía ha activado este martes el plan de emergencia ante el riesgo de inundaciones mayores en los próximos días a tenor de las previsiones meteorológicas e hidrológicas.

 El río Guadalquivir a su paso por el municipio de Mengíbar (Jaén). /El País


El río Guadalquivir a su paso por el municipio de Mengíbar (Jaén). /El País

De momento, la crecida del caudal de los ríos ha provocado ya anegaciones en el curso alto del Guadalquivir, como en Villanueva de la Reina o la vega de Andújar, donde varias hectáreas de frutales han quedado anegadas en la zona de La Ropera. También se han interrumpido los accesos a la pedanía de Coto Ríos, en el interior del parque natural de Cazorla, Segura y Las Villas, y a la de Miraelrío, en Vilches. Además, se mantienen los desalojos preventivos en Mogón o Mengíbar.

La activación del plan de emergencia en nivel 1 significa el refuerzo de los sistemas de atención y seguimiento por parte de Emergencias 112. Asimismo, supone que los organismos de control y vigilancia facilitarán al servicio integral de emergencias 112 información inmediata y de manera continuada para trasladarla con rapidez a los municipios que pudieran verse afectados y poder actuar de forma anticipada y con carácter preventivo ante cualquier tipo de incidencia. “Estamos en una situación de calma tensa”, se ha indicado desde la Confederación del Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) ante el escenario inédito desencadenado tras el mes de marzo más lluvioso desde que existen registros oficiales.

En la provincia de Jaén y debido a lluvias intensas de los últimos días, están aliviando agua los pantanos de El Tranco, Guadalmena, Guadalén, La Fernandina, Rumblar y el Jándula. El calado del río Guadalquivir en Mogón es de 4,14 metros y la cota en Andújar alcanzó los 198 metros, según ha informado el Servicio Automatizado de Información Hidrológica (SAIH). Por su parte, los caudales del Guadalquivir a su paso por Mengíbar y Marmolejo han alcanzado los 627 y 1.304 metros cúbicos por segundo, respectivamente. “Con estas aportaciones y los embalses prácticamente llenos, es previsible que los caudales circulantes en algunos continúen en aumento y, por tanto, se ha activado la vigilancia preventiva en todos estos puntos”, se ha informado desde la Junta de Andalucía.

El Ayuntamiento de Andújar ha activado a mediodía de este martes el Plan de Emergencias Municipal para extremar la vigilancia sobre el río. El alcalde, Jesús Estrella, ha calificado como “preocupante” la cota del Guadalquivir, pero se ha mostrado confiado en la respuesta de los mecanismos de defensa y control. “Dependerá de la política de desembalses aguas arriba y de las lluvias que se registren en los próximos días”, ha admitido Estrella. El Ayuntamiento tiene activados los sistemas de bombeo de aguas pluviales, algo que ha evitado hasta ahora inundaciones como la de años anteriores en las zonas de la Isla, el Sotillo y el polígono industrial Miranda.

El nivel del río Guadalquivir a su paso por Córdoba capital se mantenía este martes estable, lo que ha evitado nuevos desalojos de vecinos. Mientras, en Badolatosa (Sevilla), la Diputación ha tenido que enviar dotaciones de dos parques de bomberos para la limpieza de las casas que fueron afectadas por la inundación provocada por el desbordamiento del río Genil el pasado lunes.

Y las intensas precipitaciones están provocando también importantes daños en la agricultura. La UPA ha estimado en más de 33 millones de euros las pérdidas sufridas por los productores de espárrago de Granada. En concreto, son seis millones de kilos de productos los que se han perdido, más 115.000 jornales que no podrán echar los agricultores. En Jaén, Asaja ha pedido fondos urgentes para arreglar los caminos rurales arrasados por las continuas lluvias y sus consiguientes desembalses. Enfermedades por hongos en olivar y cereales, imposibilidad de plantar el algodón, riegos y maquinaria destrozados son otras de las consecuencias de las lluvias.