La Junta obliga a los ayuntamientos a pagar el canon de depuración por el agua que consuman

El recargo autonómico para financiar obras de saneamiento, que abonan los ciudadanos en el recibo desde 2011, se amplía a los usos municipales aunque no se facturen

Los ayuntamientos también tendrán que pagar a la Junta de Andalucía el canon de depuración que desde mayo de 2011 vienen abonando religiosamente todos los ciudadanos de la región a través del recibo del agua. Este recargo, creado para financiar la construcción de depuradoras y demás infraestructuras necesarias para garantizar el ciclo integral del agua y que sólo en la provincia de Málaga ha permitido recaudar 164 millones, supone para los hogares aproximadamente un 10% de la factura (3 euros mensuales), pero en los consumos municipales ronda un tercio del total, de ahí que se presente como un serio contratiempo para los municipios. El impacto dependerá del agua que cada consistorio utilice en todas sus dependencias (oficinas, instalaciones deportivas, centros culturales, riego de zonas verdes, baldeo y colegios ya que el mantenimiento es competencia local), independientemente de que, como ocurre actualmente, a la mayoría les salga gratis. Una exención que se da en los pequeños pueblos que se abastecen de sus propios pozos y acuíferos, así como en aquellas ciudades en donde la gestión del agua está externalizada, como ocurre en la inmensa mayoría de grandes municipios de la provincia en cuyos contratos de concesión se incluye como cláusula que los consumos municipales no se facturan, o al menos la mayor parte de ellos.

No se emite recibo y, por tanto, no hay que pagar la cuota correspondiente del canon de mejora. Hasta ahora. Aunque se ha escapado del debate político y todavía hay alcaldes que no son conscientes de esta novedad, la Ley de Presupuestos de Andalucía de este año (pactada por PSOE y Ciudadanos) incluye en su disposición 14.ª una modificación de la Ley de Aguas en la que se establece que la base imponible del canon ya no se fijará en función del volumen de agua facturada por las entidades suministradoras, sino según el volumen «consumido o estimado».

Leer artículo completo en DIARIO SUR