La Generalitat expulsa a las asociaciones vecinales de la Agencia del Agua

El canon del agua subirá este año otro 5,2%. Así lo aprobó ayer la Agencia Catalana del Agua (ACA) en un Consejo de Administración en el que, por primera vez, los representantes vecinales no han podido decir ni mu. La Confederación de Asociaciones Vecinales de Cataluña (Confavc) se ha quedado sin voz en el organismo que determina la política hidráulica en Cataluña. “Nos han expulsado”, explicaba ayer, enfadado, Jordi Giró, presidente de la Confavc.

agua-del-grifoLa plataforma supo la pasada semana que sería víctima de una de las leyes ómnibus aprobadas por el Gobierno, que rige la reducción del número de consejeros del organismo. Un portavoz de la ACA confirmó ayer ese extremo. La Confavc ha sido una de las organizaciones más críticas con la política del agua llevada a cabo por el Gobierno de la Generalitat, desde la privatización de Aguas Ter-Llobregat hasta las continuas subidas tarifarias.

La salida de la Confavc del consejo de administración de la ACA coincide con la celebración del primer consejo de administración del organismo, una vez constituido el nuevo Ejecutivo autonómico. Además de ser crítica, las asociaciones de vecinos están intentando armar un movimiento ciudadano de insumisión al pago del recibo del agua.

La primera reunión del consejo de la ACA ha servido para aprobar el presupuesto de la empresa para este año, basado en un nuevo alza del canon, que será del 5,2%. Un portavoz de la agencia asegura que ese incremento recoge la inflación acumulada desde setiembre de 2011, cuando aprobó la última subida. Esta decisión sumará al incremento de tarifas aprobado para este año, de un 18%. El canon supone alrededor de una quinta parte del coste total de los recibos.

Las subidas del canon están detrás de que la ACA volviera a los beneficios en 2011 y cerrara 2012 triplicando su resultado neto, con 106,6 millones de euros. Según una respuesta parlamentaria del consejero de Territorio, Santi Vila, los ingresos vinculados al canon crecieron en 2012 un 26% y se situaron en 86,1 millones solo en la ciudad de Barcelona. Esos ingresos, que deben financiar la construcción y el mantenimiento de las infraestructuras hidráulicas, han servido también para enjugar la deuda de la ACA, que ascendía a 1.104 millones en 2012.

El Pais