La desaladora de Marbella seguirá a máximo rendimiento ante la escasez de reservas en el pantano

La planta mantendrá abiertas seis de las ocho líneas de producción para suministrar hasta 42.000 metros cúbicos de agua diarios

 

Aspecto que presenta actualmente el pantano de La Concepción. JOSELE-LANZA

(diariosur)  Los meses de verano son críticos para las reservas hídricas de la Costa del Sol. La población llega a duplicarse y el consumo de agua se dispara.

Esto hace que los niveles del pantano de La Concepción, la principal fuente de la que bebe toda la comarca, empiecen a bajar.

La escasez de precipitaciones durante el año hidrológico que acaba de terminar se ha traducido en una considerable bajada de las reservas, lo que obligará a mantener la desaladora funcionando a máximo rendimiento.

La empresa pública Acosol, responsable del abastecimiento a los municipios de la zona, mantendrá abierta las seis líneas de producción -tiene ocho en total- que abrió en el arranque del verano con la idea de asegurar los niveles actuales que registra la presa. La planta, que recoge agua del mar en la desembocadura de Río Verde y la trata hasta convertirla en caudal potable de la mejor calidad, pone de esta forma en la red unos 42.000 metros cúbicos al día que se mezclan con agua potabilizada procedente del pantano. También se unen los recursos propios, caso de los acuíferos o pozos de cada localidad, para completar así el abastecimiento.

Durante la época estival, Acosol llega a ‘vender’ unos 27 hectómetros cúbicos de agua para atender la demanda. Esta abultada cifra, unido a que durante el verano no ha caído ni una sola gota de lluvia han propiciado una pésima combinación que ha dejado temblando los pilares del pantano, que actualmente se encuentra al 37,27 por ciento su capacidad, es decir, que almacena 23,05 hectómetros cúbicos de agua, según los datos de la Red Hidrosur, dependientes de la Consejería de Medio Ambiente.

Con estos datos sobre la mesa no es de extrañar que los técnicos de Acosol hayan decidido mantener abiertas las seis líneas de producción de la desaladora y que la previsión, salvo que el otoño llegue especialmente lluvioso, sea mantenerla así unos meses.

Hacía al menos tres años que la presa de La Concepción no terminaba la época de mayor consumo de agua del verano con unos registros tan negativos. El pasado año, y ayudado por un año hidrológico especialmente lluvioso, el pantano acumulaba por estas mismas fechas 42,46 hectómetros cúbicos, casi el doble de lo registrado en este ejercicio. Entonces, el registro de pluviometría marcaba 976 litros -cuando la media histórica de precipitaciones que se registra en el pantano de La Concepción es de 751 litros en todo el año hidrológico. De hecho, el año pasado las puertas de la presa tuvieron que abrirse en varias ocasiones para desaguar.

Escasas precipitaciones

El panorama actual es bien distinto y la cifra de la lluvia acumulada hasta el 30 de septiembre pasado -cuando acabó el año hidrológico- es de 518 litros por metro cuadrado. La comparativa desde el 1 de octubre de 2011 al 30 de septiembre de 2012 -el año hidrológico que acaba de terminar- explica cómo se ha llegado a la situación actual. Se ha perdido un 44,5% de las reservas, según los datos de la Red Hidrosur.

El año 2010, especialmente seco también, tampoco arrojó datos tan negativos como los actuales. Entonces, el periodo estival concluyó con las reservas en 37,68 hectómetros cúbicos, ligeramente por encima de los registros actuales.

Las intensas lluvias de hace unas semanas y que provocaron importantes inundaciones en diversos municipios de la provincia de Málaga apenas se han hecho notar en los niveles de la presa de La Concepción.

Si el pantano no anda holgado, la obra baza son los acuíferos y los pozos propios de cada municipio que descargan a la presa que da de beber a los habitantes del área comprendida entre Torremolinos y Manilva.

El problema surge, lógicamente, si falla el embalse, que es el pilar principal y que nutre de las escorrentias de un triple trasvase de los ríos Guadalmina, Guadaiza y Guadalmansa, además de Río Verde como gran fuente. Sin embargo, las lluvias tendrán la última palabra, teniendo en cuenta que los años hidrológicos son tan variables como los registros de los niveles de la presa de la última década.