La Cuenca del Guadalquivir autoriza el riego en precario de 858 hectáreas

El permiso se otorga con carácter temporal, por un plazo de un año El uso se encuentra circunscrito al proyecto de trasvase de 5 hectómetros cúbicos de agua al Condado

 

 

Cultivos de regadío bajo plástico en la denominada Corona Norte.

Cultivos de regadío bajo plástico en la denominada Corona Norte.

Por primera vez en 30 años el Condado y más concretamente la zona ubicada en el cinturón de la corona Norte de Doñana, que comprende los términos municipales de Almonte, Moguer, Bonares, Lucena del Puerto y Rociana del Condado, disfrutaran de una concesión en “precario” para el riego de 858 hectáreas de cultivo.

Se trata de un hito histórico por cuanto que es la primera vez que este trámite burocrático es expedido por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), lo que permitirá dar luz verde al proyecto de “modernización y consolidación de los regadíos del Condado”. Un uso que, no obstante, se encuentra circunscrito al proyecto de trasvase de 4,99 hectómetros cúbicos desde el Sistema General Andévalo-Chanza-Piedras que lidera la Comunidad de Regantes El Fresno.

En la actualidad, sólo el 20% de esa superficie está en disposición de beneficiarse de esta agua superficial en los términos de Moguer y Lucena, ya que el resto de infraestructuras serán acometidas una vez el Ministerio de Alimentación, Agricultura y Medio Ambiente apruebe la preceptiva Declaración de Impacto Ambiental (DIA) que desbloqueará los 17 millones de euros de inversión.

El presidente de la Comunidad de Regantes, Ángel Gorostidi, ha agradecido “al subdelegado del Gobierno en Huelva, al antiguo director de la CHG y a la propia Cuenca el respaldo otorgado” a esta petición, a la par que destacó que este éxito ha sido posible gracias al respaldo casi unánime (sólo los ecologistas y la Estación Biológica de Doñana se opusieron) que brindó el Consejo de Participación de Doñana a la propuesta de apoyo al trasvase. De este modo, se pretende consolidar los regadíos en la comarca a la par que se salvaguarda los recursos del acuífero 27 que alimenta Doñana.

La autorización tendrá carácter temporal de un año, de modo que la misma “se encuentra supeditada a la sustitución del volumen autorizado de aguas superficiales por recursos hídricos subterráneos ya explotados”. Por consiguiente, el uso está ligado al riego de estas 858 hectáreas, si bien matizan que ello se hará sin menoscabo de garantizar “los derechos de uso preferente para el abastecimiento” humano. Por otra parte, el documento al que ha tenido acceso Huelva Información insiste en que la superficie beneficiaria de estos 4,9 hectómetros cúbicos ha de ser “aquellas incluidas en el Plan Especial de Ordenación de las Zonas de Regadíos ubicadas al Norte de la Corona Forestal de Doñana”. En virtud de esta filosofía, los empresarios agrícolas no están autorizados a ejecutar “obras e instalaciones fijas de ninguna clase, ni la creación de algún derecho preferente”.

Si la burocracia prosigue su curso habitual una vez se publique la DIA, con el preceptivo mes de exposición pública, otro tanto para las posibles alegaciones y 15 días más para la tramitación final, Gorostidi considera que podemos estar en disposición de que afirmar que las obras podrían iniciarse “a finales del mes de marzo”.

El objetivo es finalizar las obras antes del año en curso, ya que el 70% de los 17 millones de euros en los que se cifra el proyecto corresponden a fondos europeos que tienen como fecha límite el 2013.

En paralelo, el sector urge a la Junta a sacar sin más dilación el Plan de Regadíos en Doñana, último y decisivo trámite para regularizar un sector del que depende la economía de toda la comarca. Un tema que podría suscitar mayor controversia debido a que el borrador que alumbró la Junta de Andalucía sólo regularizaba la zona explotada con anterioridad al Plan de Ordenación Territorial del Ámbito de Doñana (Potad).

Fuente: Huelva Información