La crecida del Guadalquivir vuelve a causar desalojos en Córdoba y Jaén

La crecida del río Guadalquivir y de sus afluentes vuelve a tener en vilo a centenares de vecinos y ha motivado el desalojo de numerosas viviendas en zonas residenciales de Córdoba y Jaén, la mayoría construidas en zonas inundables. El mes de marzo más lluvioso en medio siglo en el curso medio-alto de la cuenca ha dejado a los pantanos al límite de su capacidad.

Un vecino observa la crecida del Guadalquivir a su paso por Córdoba./ El País

Un vecino observa la crecida del Guadalquivir a su paso por Córdoba./ El País

En Córdoba, las lluvias y la crecida del Guadalquivir han provocado que hacia las siete de la tarde de este lunes se ordenase el desalojo preventivo de las viviendas de los Huertos Familiares de Villafranca. Pasadas las cuatro de la tarde, las aguas del Guadalquivir llegaron hasta la calle Ribera Baja de la barriada periférica de la capital cordobesa conocida como Alcolea, según informó el servicio de emergencias del 112 Andalucía. El río alcanzaba entonces una altura superior a los 5,4 metros en el azud de este punto del término municipal de Córdoba. Por su parte, los vecinos de las parcelaciones del entorno del aeropuerto y afectadas por las riadas al estar construidas en parte en terrenos inundables y no urbanizables comenzaron a sacar sus enseres de casa.

La Policía Local de Córdoba vigila estas zonas bajas de la ciudad, tras activar la prealerta municipal por la previsión de que se produzca una riada. Córdoba sigue los consejos de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) que instaba a los Ayuntamientos localizados en la ribera del Guadalquivir a vigilar el cauce por una crecida “significativa” en pocas horas, según apuntan fuentes de este organismo estatal.

Mientras que el embalse de San Rafael de Navallana superaba el 100% de su capacidad, el Guadalquivir alcanzaba los 1.400 metros cúbicos por segundo en Villafranca de Córdoba y una altura de 5,10 metros en el azud de Alcolea. La situación podría complicarse ya que las primeras inundaciones en la ciudad de Córdoba se producen cuando el azud de Alcolea supera los 5,50 metros de altura. Lo que más preocupa a la Confederación es lo que ha llovido en las zonas de sierra y en la provincia de Jaén, donde todos los embalses están aportando mucho caudal al Guadalquivir. En Córdoba, el Guadalmellato estaba desembalsando más de 500 metros cúbicos de agua por segundo, que llegaban directamente a San Rafael de Navallana.

Desde que se comenzaron a medir, mes a mes, los datos atmosféricos de Córdoba en la estación instalada en el aeropuerto, en 1959, nunca había habido un mes de marzo tan lluvioso como el que se acaba de superar. En marzo han caído un total de 234 litros por metro cuadrado, según los datos de la agencia de Meteorología. En ningún mes de marzo había llovido tanto. El récord anterior era el del mes de marzo de 1962, cuando se recogieron 210,8 litros por metro cuadrado.

Una situación similar se da en la provincia de Jaén, donde las fuertes precipitaciones de las últimas horas y la consiguiente crecida de los ríos han provocado nuevamente inundaciones y desalojos de vecinos en varios puntos de la provincia, mientras que la pedanía de Coto Ríos, en el interior del parque de Cazorla, Segura y las Villas, ha estado incomunicada durante varias horas por el corte de la carretera tras un desprendimiento.

Medio centenar de personas fueron desalojadas de manera preventiva la tarde del domingo de una zona residencial de Mengíbar ante el desbordamiento del Guadalbullón, uno de los afluentes del Guadalquivir. Se trata de una zona de segunda residencia que no es la primera vez que sufre anegaciones y cuyas viviendas están en zona inundable.

Y de nuevo la crecida del Guadalquivir obligó al desalojo de una decena de vecinos en la población de Mogón, donde el agua llegó a varias viviendas de la barriada de La Barca y cortó durante varias horas la carretera con dirección a Cazorla. Los vecinos de esta pedanía de Villacarrillo están con el alma en vilo desde hace varias semanas porque los desembalses del pantano de El Tranco, a unos diez kilómetros aguas arriba, provoca continuas crecidas del río. El Tranco, el embalse más grande de la provincia jiennense, ha alcanzado este lunes el 99% y, aunque alivia más de 33 litros por segundo, es mucha más el agua que le está entrando. En toda la provincia jiennense los desembalses han superado este lunes los 1.500 metros cúbicos por segundo.

20 pantanos al 100%

Una veintena de pantanos de la cuenca del Guadalquivir superan ya el 100% de su capacidad, una situación inédita. Siete de estos pantanos están en Jaén (destacan los del Dañador, Guadalén, Giribaile y Rumblar), cinco en Córdoba, cuatro en Sevilla, dos en Granada, uno en Cádiz y otros dos en la provincia de Ciudad Real. Los pantanos andaluces se encuentran al 96,5% de media, pero hay provincias que superan ampliamente ese porcentaje: Jaén (100,82%), Córdoba (98,25%) o Sevilla (96,63%). Unos 60 embalses están aliviando agua en la cuenca del Guadalquivir. Desde el inicio del año hidrológico en octubre en puntos de Cazorla, Segura y Las Villas, en la parte alta de la cuenca, se han recogido más de 1.300 litros, más del doble de la media histórica en un año normal.

Desde Feragua, la principal asociación de regantes, se pide a las administraciones menos trabas para autorizar la construcción de pequeñas balsas o micropresas para un mejor aprovechamiento del agua. Y es que, a su juicio, solo en el Guadalquivir se han realizado en marzo desembalses por la presa de Alcalá del Río superiores a los 2.500 hectómetros cúbicos y de más de 600 en el Guadale-Barbate. También se pide el impulso definitivo de tres obras que arrastran un gran retraso: la presa de Alcolea, en la demarcación del Tinto-Odiel-Piedras para garantizar los regadíos del Condado; la de San Calixto, en la Demarcación del Guadalquivir que regularía el cauce medio del Genil y evitaría inundaciones en su tramo bajo (Écija y Palma del Río); y la de Gibralmedina, que aportaría recursos a los usuarios de la cuenca del Guadiaro.

El País