Los cambios en el Júcar-Vinalopó obligan a invertir otros seis millones

El trasvase Júcar-Vinalopó requerirá de una nueva inversión de seis millones de euros para ponerse en marcha. A pesar de que la tubería está terminada –y que el baipás permitiría enviar agua directamente a los regantes mientras se repara el embalse de San Diego–, el Consell acaba de iniciar las obras de una nueva balsa de regulación al inicio del postrasvase, que debe repartir el caudal entre los usuarios.

fabrajucar--644x362Imagen de colocación de la primera piedra./ABC

 

Según las fuentes consultadas por ABC, la balsa de La Cuesta, con capacidad para 620.000 metros cúbicos de agua, supondrá una inversión total de seis millones de euros, que ya está consignada, y el plazo de ejecución se prolongará hasta 2015.

La construcción de esta balsa permitirá regular los caudales que se depositarán en la balsa de San Diego, procedentes del trasvase Júcar-Vinalopó, al tiempo que permitirá romper la carga de presión con la que llega. De no contar con esta segunda balsa, según las mismas fuentes, la presión del agua provocaría la rotura de las tuberías ya instaladas por la Generalitat en el post-trasvase.

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