Una tercera parte de la humanidad no tiene acceso a inodoros seguros

Aunque este año el número de celulares alcanzará los siete mil millones, suficientes para abarcar casi a la totalidad de la población mundial, paradójicamente 2.500 millones de personas que habitan en las zonas más pobres y marginales del planeta sufren el drama auténtico de no contar con acceso a un inodoro digno.

 

IMAGEN-13377015-2Las aguas contaminadas con heces enferman y matan a miles de niños.

 

Aunque este año el número de celulares alcanzará los siete mil millones, suficientes para abarcar casi a la totalidad de la población mundial, paradójicamente 2.500 millones de personas que habitan en las zonas más pobres y marginales del planeta sufren el drama auténtico de no contar con acceso a un inodoro digno.

A buena parte de los pobladores de naciones desarrolladas, y en vías de desarrollo, les cuesta imaginarse cómo es la vida sin un servicio tan básico y cuya presencia es infalible, permanente, para la mayoría. La realidad es que en estos momentos mil millones de seres humanos (25 millones de ellos en América Latina) tienen que lidiar con eso a diario y soportar la indignidad de defecar al aire libre.

Las consecuencias no se quedan ahí. La Organización de las Naciones Unidas (ONU), que en julio del año pasado estableció la celebración, cada 19 de noviembre, del Día Mundial del Inodoro, estima que cada 20 segundos muere un niño menor de cinco años por enfermedades relacionadas con la falta de un baño, como el cólera, la disentería, el parasitismo y otras infecciones.

El asunto claramente trasciende la comodidad y toca directamente con tópicos esenciales para la existencia humana, como la salvaguarda de la salud, la vida, la seguridad y la dignidad.
Madeleine Miandrivazo, una joven de Madagascar, mamá de dos hijos, lo explica a partir de su propia experiencia. Hasta que su familia contó con la reciente fortuna de que construyeran un retrete junto a su casa, debían desplazarse a un sitio que ella define como “aterrador y sucio”, lejos de su hogar.

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