“Sobre mediados de siglo sufriremos períodos extremos con mayor frecuencia e intensidad”

Josué Medellín-Azuara es investigador asociado en el Centro de Ciencias de Cuencas de la Universidad de California y ha trabajado como técnico, consultor y colaborador para agencias gubernamentales, entidades relacionadas con la industria del agua o el mundo académico.

 

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El investigador americano, que realizó su doctorado en la Universidad de California analizando la gestión del agua para restaurar el delta del río Colorado en México, ha aprovechado su estancia en Europa para visitar el IIAMA-UPV y ofrecer una conferencia sobre “El impacto económico de la reciente sequía en California”.

¿Cuál es el motivo de tu estancia en Europa?
Vine a exponer un trabajo en la Asamblea General de la EGU 2016 (European Geosciences Union) celebrada en Viena, así que aproveché el viaje para ver el desarrollo de los proyectos en los que colaboro. En este sentido, participo con el profesor Manuel Pulido, subdirector del IIAMA-UPV, en unos estudios sobre sequías y mercados de agua y con la Universidad de Manchester en un estudio sobre agua en Jordania y el desarrollo de plataformas para análisis hidro-económico.

California lleva tiempo adoptando políticas contra el cambio climático, ¿cuántos años se lleva trabajando en este tema?
Desde principios hace más de dos décadas se ha fomentado la investigación en este ámbito. En estos momentos nos encontramos en la cuarta ronda de investigación sobre el impacto del cambio climático en el estado, donde estamos incluyendo la perspectiva de los nuevos modelos hidro-económicos. De hecho, en estos estudios se observa el comportamiento que tienen los cultivos a los efectos del cambio climático como el aumento de temperaturas y la escasez de recursos hídricos, así como la repercusión que tiene sobre la calidad del agua en algunas ciudades.

¿Nos podrías decir algunas de las medidas que se han implementado para combatir la sequía en California?
En primer lugar, se han implementado estrategias de conservación del agua en las ciudades a través de una serie de decretos promulgados por el Estado, que han reducido entre un 20 y 30% la demanda total en uso urbano. En segundo término, se ha regulado la legislación para la explotación sostenible de aguas subterráneas en el largo plazo. Además, se ha mejorado la información sobre el uso de agua y se han incrementado las ayudas económicas a las comunidades más desfavorecidas por el desabastecimiento de agua como consecuencia de la sequía.

Por tanto, ¿es útil el uso de modelos hidro-económicos en la adopción de medidas en la lucha contra el cambio climático?
Claro, la combinación de estos métodos con modelos físicos nos indica cómo responden los sistemas naturales y artificiales a períodos prolongados y más frecuentes de sequías como los que experimentarían bajo algunos escenarios de cambio climático. También nos permite planificar estrategias y prever las áreas de gestión que requieren mayor atención al tener mejor comprensión cuantitativa de los datos. Asimismo, nos ayuda a determinar qué alternativas podrían resultar más efectivas en reducir el impacto económico y medioambiental en los ecosistemas. Estas alternativas a menudo incluyen mercados de agua, banqueo en agua subterránea, reducción de consumo, mejoramiento de infraestructura y otras herramientas innovadoras de gestión.

En la conferencia has afirmado que “cada generación no se plantea la gestión del agua hasta que tiene la amenaza de una sequía”, ¿piensas que estamos a tiempo de frenar el cambio climático?
Es triste que a nivel mundial no hayamos adoptado medidas previamente. En el caso de California los períodos de escasez de agua han ayudado a determinar la realidad hídrica de la región. A nivel mundial, nos encontramos en una etapa de grandes cambios, con alteraciones sobre los ecosistemas y su consiguiente efecto en el hábitat natural de los ríos. Todo esto, se va a producir lentamente, por lo que hay tiempo de revertir o desacelerar algunas de estas tendencias. De hecho, lo que estamos viendo en estos momentos probablemente es el inicio, debemos saber que sufriremos períodos extremos con mayor frecuencia e intensidad dentro de unos años, sobre mediados de siglo.

Por último, ¿se están adoptando medidas en Europa contra el cambio climático?
Personalmente, pienso que se está invirtiendo bastante esfuerzo en investigación. De hecho, las reuniones técnicas que se celebran anualmente en Europa, Asia y EEUU, fomentan el intercambio de ideas y experiencias. Es ideal crear estas sinergias para conocer otros puntos, y así ampliar la red de colaboración mundial como la que tengo aquí en Valencia. La participación conjunta en proyectos permite avanzar en la lucha contra el cambio climático.