¿Qué son los SUDs: Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible?

Instituciones de algunos de los países más avanzados del mundo vienen reconociendo en los últimos años los múltiples beneficios derivados de afrontar la gestión del agua de lluvia desde una perspectiva alternativa a la convencional, tendiendo hacia un desarrollo sostenible y en concordancia con el medio ambiente. De este modo emergen con fuerza los Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS), cuyo objetivo es resolver tanto los problemas de cantidad como de calidad de las escorrentías urbanas, minimizando los impactos del desarrollo urbanístico y maximizando la integración paisajística y los valores sociales y ambientales de las actuaciones programadas.

 

Esta comunicación describe las principales técnicas englobadas dentro de esta innovadora manera de realizar una gestión más eficiente del agua de lluvia (un recurso natural nada despreciable en los tiempos de escasez que afrontamos), y sus ventajas respecto de los sistemas tradicionales. Adicionalmente, se da una visión de conjunto del proceso de implantación de SUDS en el mundo y los retos que presenta el impulsar un cambio generalizado de tendencias en la gestión hídrica. Se presentan asimismo actuaciones concretas ya realizadas (o en curso) a nivel de investigación, planificación y proyectos de construcción de SUDS en España.

Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS)

Autora: Sara Perales Momparler, ICCP. .

Ponencia presentada en la semana temática: Agua y Servicios de Abastecimiento y Saneamiento. Expo Zaragoza 2008

1. Introducción

El creciente desarrollo urbano que han ido experimentando nuestros pueblos y ciudades en las últimas décadas, ha dado lugar a la paulatina impermeabilización del suelo, sustituyendo por asfalto y hormigón lo que habían sido terrenos agrícolas y superficies forestales.

Estos cambios han alterado el ciclo hidrológico natural, produciendo un aumento de volúmenes de escorrentía (al disminuir la intercepción natural y la evapotranspiración) y una disminución de la infiltración, impidiendo así la recarga natural de los acuíferos. Para evitar la acumulación de agua en estas superficies impermeables, se han construido en el subsuelo grandes infraestructuras de drenaje convencional que evacúan rápidamente la escorrentía generada, haciéndola desaparecer de las zonas urbanas, pero trasladando el problema aguas abajo, causando inundaciones y la erosión de los cauces naturales. Con la intención de solucionar los problemas generados, se realizan costosas intervenciones de encauzamiento y protección contra inundación de zonas urbanas situadas aguas abajo, que en su mayoría continúan la cadena de destrucción del hábitat natural, y que quedarán pronto obsoletas si el proceso urbanizador sigue el patrón actual.

Con la ampliación de los núcleos urbanos, aparece además el problema de la incapacidad de las redes existentes de evacuar el incremento de escorrentía generado, lo que obliga bien a realizar grandes inversiones para aumentar la capacidad de evacuación, o bien a asumir inundaciones más frecuentes. En este último caso, se producen reboses y descargas incontroladas que vierten al medio natural grandes cantidades de contaminación (problema que se acentúa en el caso de las redes de saneamiento unitarias).

Durante años se han discutido las ventajas y los inconvenientes de proseguir con el drenaje unitario o dar un paso hacia el drenaje separativo, pero sigue sin haber un consenso sobre el tema, y es entendible, ya que con el drenaje separativo convencional no desaparecen los problemas ni de cantidad ni de calidad de las escorrentías.

La escorrentía urbana, lejos de ser agua limpia, arrastra grandes cantidades de contaminantes (sedimentos, metales pesados, grasas y aceites, nutrientes, etc.), procedentes de diversas y amplias zonas, y por tanto de difícil acotación (contaminación difusa). Con los requerimientos legales actuales para la protección de las aguas receptoras, entre ellos los exigidos en la Directiva Marco del Agua (2000), se hace muy complicada la depuración de estas aguas (captadas y transportadas mediante imbornales y colectores convencionales), al final de la línea.

Figura 1

Figura 2

 

Figuras 1 y 2. Problemas de inundaciones y contaminación asociados al drenaje convencional.

Ya está ampliamente reconocido a nivel mundial que se necesita un cambio en la manera de gestionar el agua de lluvia en entornos urbanos. No es suficiente con proteger la ciudad contra inundaciones, sino que se ha de tener en cuenta el efecto que la escorrentía generada y transportada aguas abajo produce en el medioambiente, junto con los múltiples efectos colaterales que conlleva, y que afectan incluso a lugares situados a grandes distancias del punto de origen.

Por otro lado, y más que nunca ahora que comienzan a ser notables las consecuencias de la sequía y del cambio climático, no podemos permitirnos el lujo de desperdiciar el agua de lluvia, y es imprescindible contabilizar este recurso natural como un elemento más a tener en cuenta dentro de la gestión hídrica. Integrando además la reutilización de agua para segundos usos que no requieren la calidad del agua potable, podemos realizar una gestión más eficiente del agua en su conjunto.

La necesidad de que nuestro desarrollo sea verdaderamente sostenible y respetuoso con el medio ambiente, ha hecho que en multitud de países emerja con fuerza el empleo de Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS), también conocidos como Best Management Practices (BMPs) or Water Sensitive Urban Design (WSUD), entre otras acepciones. Su objetivo es resolver tanto los problemas de cantidad como de calidad de las escorrentías urbanas, minimizando los impactos del desarrollo urbanístico y maximizando la integración paisajística y los valores sociales y ambientales de las actuaciones programadas.

A lo largo de este artículo se describen los objetivos perseguidos y las principales técnicas SUDS empleadas para alcanzarlos, y se enfatizan los beneficios más destacables del empleo de este enfoque innovador y alternativo de la gestión del agua de lluvia en entornos urbanos. Por otra parte, se presentan experiencias de diversos países, se da una visión de conjunto de los retos que supone el apostar por impulsar el cambio necesario para la implementación generalizada de los SUDS y los entes implicados en el proceso, y se repasa la situación actual española, presentando actuaciones concretas ya realizadas a nivel de investigación, planificación y proyectos de construcción de SUDS en España.

2. Objetivos, Tipologías y Beneficios de los SUDS

Los SUDS pueden definirse como elementos integrantes de la infraestructura (urbano-hidráulico-paisajística) cuya misión es captar, filtrar, retener, transportar, almacenar e infiltrar al terreno el agua, de forma que ésta no sufra ningún deterioro e incluso permita la eliminación, de forma natural, de al menos parte de la carga contaminante que haya podido adquirir por procesos de escorrentía urbana previa. Todo ello tratando de reproducir, de la manera más fielmente posible, el ciclo hidrológico natural previo a la urbanización o actuación del hombre.

Los principios de los SUDS se centran en conseguir soluciones de gestión integrada del ciclo del agua, directamente ligadas a la protección medioambiental de las aguas receptoras. Los objetivos de los SUDS incluyen:

  • Preservar la calidad de las aguas receptoras de escorrentías urbanas;
  • Respetar el régimen hidrológico natural de las cuencas, reduciendo volúmenes de escorrentía y caudales punta procedentes de zonas urbanizadas, con la ayuda de elementos de retención en origen y minimizando áreas impermeables;
  • Integrar la gestión y el tratamiento de las aguas de lluvia en el paisaje, minimizando el coste de las infraestructuras de drenaje al mismo tiempo que aumenta el valor del entorno;
  • Reducir la demanda de agua potable, realizando una gestión integral de los recursos hídricos al fomentar la reutilización en origen tanto de aguas pluviales como grises.

Algunas de las técnicas que se describen a continuación son conocidas en mayor o menor medida, pero es necesario ponerles nombre y apellido y englobarlas dentro de un mismo concepto, de modo que se establezcan las bases para su correcta aplicación, ya que con ello podríamos solucionar, de una manera eficaz y relativamente sencilla, muchos de los problemas que afrontamos día a día en la gestión hídrica en entornos urbanos.

Una de las clasificaciones más recurrentes en la literatura existente sobre las diferentes tipologías de SUDS es la que diferencia entre medidas estructurales y no estructurales. Las medidas y técnicas englobadas en cada una de estas categorías se describen brevemente a continuación (Perales, S. y Andrés-Domenech, I., 2007).

Las medidas no estructurales previenen por una parte la contaminación del agua, reduciendo las fuentes potenciales de contaminantes, y por otra, evitan parcialmente el tránsito de las escorrentías hacia aguas abajo y su contacto con contaminantes. Abarcan temas como la educación y programas de participación ciudadana, el control de la aplicación de herbicidas y fungicidas en parques y jardines, la limpieza frecuente de superficies para reducir la acumulación de contaminantes, el cuidado en las zonas en obras para evitar el arrastre de sedimentos, el control de las conexiones ilegales al sistema de drenaje y la recogida y reutilización de pluviales, entre otros.

Por su parte, se consideran medidas estructurales aquellas que gestionan la escorrentía contaminada mediante actuaciones que contengan, en mayor o menor grado, algún elemento constructivo, o supongan la adopción de criterios urbanísticos ad hoc. Las medidas estructurales más utilizadas son: Cubiertas Ecológicas (Green Roofs), Superficies Permeables (Porous/Permeable Paving), Franjas Filtrantes (Filter Strips), Pozos y Zanjas de Infiltración (Soakaways & Infiltration Trenches), Drenes Filtrantes (Filter Drains), Cunetas Verdes (Swales), Depósitos de Infiltración (Infiltration Basins), Depósitos de Detención (Detention Basins), Estanques de Retención (Retention Ponds) y Humedales (Wetlands).

Figura 3Figura 3. Cubierta Ecológica. Consell Comarcal. Barcleona. (Fuente: Renolit).

Figura 4

Figura 4. Pavimentos Permeables. Universidad Politécnica de Valencia.

Los SUDS están concebidos para sustituir a los colectores enterrados convencionales, o en su caso utilizarse en combinación con ellos, sin que ello vaya en detrimento del nivel de seguridad frente a inundaciones exigible a las infraestructuras de drenaje de la ciudad. Su aplicabilidad es evidente para nuevos desarrollos urbanos, pero no debe descartarse en zonas ya consolidadas, donde pequeñas actuaciones puntuales pueden traer consigo beneficios nada desdeñables. La conveniencia de aplicar unas u otras técnicas dependerá de los condicionantes particulares de cada actuación, siendo la climatología y la geología factores importantes a considerar.

Figura 5Figura 5. Cuneta verde. Dundee. Escocia.

Paris

Figura 6. Depósito de Detención-Infiltración. París.

Contemplar el agua de lluvia como un recurso natural, permite realizar una gestión hídrica más eficiente, contando con el aprovechamiento de las aguas pluviales, bien para su reutilización o para su infiltración al subsuelo.

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